Cosas mías

July 18, 2005

Azogue I: Azogue, Neal Stephenson

Filed under: Lecturas
Ediciones B, Nova 164, 2004
84-666-1136-3

Quicksilver, Pedro Jorge Romero, 2003

Esta es la continuación de Criptonomicón. La idea es la siguiente: Criptonomicón es un libro, luego está el Ciclo Barroco, compuesto de tres libros de extensión similar a Criptonomicón. En España, como siempre, no se van a publicar así. De momento, el primer libro del ciclo, llamado Azogue, se ha partido en tres. Éste que comento es el primero de ellos. Estamos, pues, en la primera parte de primer libro de la trilogía conocida como “El Ciclo Barroco”. Vamos, que más barroca no puede ser la presentación.

Este primer libro no cuenta, de la mano de Daniel Waterhouse, ascendente de los ya conocidos Waterhouse de la primera novela, el desarrollo de la sociedad inglesa allá por el año de gracia de 1666, un poco antes y un poco después. Pero lo que separa a esta obra de otras del mismo género (novela histórica, luego entraré en eso) es que, aparte de la narración de hechos históricos típicos, se nos narran las vidas de Newton, Leibniz, Hooke, Wilkins y otros, o por lo menos se nos da un breve astisbo. De la mano de Daniel se van presentando esos gigantes que comenzaron el desarrollo tecnológico actual.

Desde mi punto de vista, lo más logrado de la obra es la forma en que, a través de las vivencias de Waterhouse, miembro él mismo de la Royal Society, compañero de Isaac Newton (en la obra, porque en la realidad Newton iba solo), presenta cómo debió ser realmente la vida de esa gente; he leído varias biografías de Newton, y la verdad es que el efecto está logradísimo. Sus pasiones por la alquimia, sus menos pasiones por otros temas, y la forma de vivir están mágicamente expresadas.

De nuevo nos aparece Enoch Root, esta vez como mero vehículo para forzar que Waterhouse nos cuente sus vivencias en su movida e interesante travesía desde Estados Unidos (todavía colonia inglesa) a la Inglaterra post Anno Mirabilis.

No es ciencia ficción. Tal y como vengo manteniendo, esta obra no es de ciencia ficción ni se le acerca, como tampoco es una ucronía. Los datos están ahí para cualquier lector avezado: los hechos se llevan a cabo en un período histórico anterior, hay al menos un personaje ficticio que narra los hechos, la obra no se sale más allá de unos pequeños puntos sin importancia del devenir histórico (en este caso creo que ni eso), no altera para nada el continuo espaciotemporal, no hay invenciones absurdas… Es, por tanto, novela histórica. Ni más ni menos. Es una novela histórica que narra hechos de científicos.

Con eso no quiero decir que sea una mala obra, ni de lejos, pero lo que quiero dejar bien claro es que presentándola como ciencia ficción han eliminado de golpe a muchos, muchos potenciales lectores. Ediciones B sabrá por qué lo ha hecho así.

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