Las constantes universales SÍ varían
En el número de agosto de la edición en castellando de Investigación y Ciencia aparece un asombroso artículo sobre cosmología, titulado Variación de las constantes, escrito por John D. Barrow y John K. Webb en el que al parecer han encontrado pruebas bastante concluyentes de que α (alpha), ha variado a lo largo del tiempo. Si se llega a confirmar, se trataría de un fuerte revulsivo para todas las teorías cosmológicas actuales, incluida la Teoría M.
Lo menos preocupante del asunto es el grado de variación producido en dicha constante en los últimos seis mil millones de años, tan ínfimo que apenas afecta al universo en sí. En contra, lo más importante de todo es que si se llega a verificar este cambio de valor, el universo quedaría todavía mucho más inestable y, en mi opinión, reforzando el principio antrópico.
El concepto es tan revolucionario y extraño que incluso los propios autores dudan de su descubrimiento, y esperan que alguien demuestre que se ha cometido algún tipo de error o sesgo en sus mediciones, aunque de momento la teoría se mantiene como válida.
Para los profanos como yo, la Teoría M es una versión de las teorías de supercuerdas (realmente el la suma de todas las mismas más algunas otras) que intenta explicar de forma completa el universo entero; de momento se encuentra en pañales, no por falta de conceptos e ideas, sino por la carencia del aparato matemático necesario y de potencia de computación para realizar cálculos.
Α (alpha) es una ecuación que resume y relaciona entre sí a la mayoría de las constantes universales que se encuentran en muchas teorías físicas actuales, ecuación introducida por Arnold Sommerfeld en 1916. Su valor es equivalente al cuadrado de la carga del electrón, dividido entre el producto de dos veces la constante dieléctrica del vacío, la velocidad de la luz y la constante de Plank. La mejor aproximación para α en la actualidad es de 1/137,03599976.
