Cosas mías

October 18, 2005

Galileo, Reston y Varios

Filed under: Lecturas, Ciencia
Primer libro: Planeta de-Agostini
84-395-3812-X

Sin autor, 1995
Segundo libro: Ediciones B, 1996
84-406-6697-7

James Reston Jr, 1994

Dos han sido las biografías leídas, dos libros de muy diferente intención y profundidad y, sin embargo, no se contradicen en ningún aspecto. Mientras que la de Planeta cuenta la vida de Galileo de una forma políticamente correcta, sin afán de entrar en pormenores profundos y tediosos, la de Reston profundiza en el tema político, en las motivaciones, causas y efectos de todo lo que sucede. Galileo, como ser humano, tiene sus debilidades, es soberbio y dominante, hipocondríaco, se sabe más inteligente que cualquiera a su alrededor y se aprovecha de ello. También su contrapartida, la Iglesia Católica, no se deja avasallar y continúa imperando y controlando la política europea, pero mientras que con Giordano Bruno se encontraba aterrorizada, con Galileo mantuvo ciertamente el control.

Pero los motivos reales del juicio a Galileo no son la defensa que éste hizo del heliocentrismo, sino el choque entre dos seres dominantes; el papa y Galileo fueron amigos anteriormente, pero ciertas palabras que Urbano VIII, antes de llegar a ser papa, trabó con el biografiado, puestas en boca de Simplicio, convierten una mera obra de divulgación en algo mucho más indignante. Y no olvidemos nombrar los enfrentamientos entre el toscano y los poderosos jesuitas.

Galileo fue el creador del método científico, el perfeccionador del telescopio y del microscopio, descubridor de las manchas solares, el iniciador de la mecánica (que Newton perfeccionaría) y en general de la física. Estuvo a un paso de descubrir la Teoría de la Gravitación, o al menos la primera ley, pero también cometió otras pifias como estar en contra de que las mareas las produce la influencia de la Luna.

Fue el primero en apuntar un telescopio a la Luna y ver y describir los cráteres, observó los satélites jovianos (lo que le hizo pensar en la validez del heliocentrismo), así como los anillos de Saturno (pero equivocó su interpretación), y quizás fue el primero en avistar Urano.

Diseñó ingenios de guerra y escribió tratados sobre los mismos, así como sobre fortificaciones. Fue consultado por los gobiernos en temas militares y científicos.

Su vida personal tuvo sus altibajos, pues su hermano era un aventurero y su hermana tuvo un mal casamiento, pasó etapas de penuria económica, pero al final vivió desahogadamente. Sus dos hijastras, fruto de los amores con una prostituta, profesaron los hábitos, ya que como partidario del amor libre, nunca se casó.

Cultivó amistad con grandes señores de toda Europa –incluso los instruyó en su juventud-, así como con otros científicos como Kepler. También tuvo grandes enemigos, sobre todo eclesiásticos, sin descartar a otros investigadores con los que mantuvo conflictos a causa de la prioridad de algunos descubrimientos.

El final de su vida fue un tanto triste, pues fue apartado de todo contacto social por su enfrentamiento con la iglesia católica, que lo obligó a vivir aislado y lejos de todo.

Un aspecto de Galileo que se suele escapar es su faceta de compositor de canciones y obras de teatro, así como su habilidad con el laúd, imbuida por su padre, también músico.

El libro de Reston está genial; es bastante largo, unas cuatrocientas páginas, y el contenido muy imparcial, sin diatribas contra unos ni contra otros, excepto en las críticas vertidas tanto al principio como al final hacia el Vaticano y la revisión del asunto que se hizo en 1992. Dada la profundidad con que se analiza la vida y la sociedad de la época, es bastante difícil que un autor no tome partido –o intente hacerlo lo menos posible-, sobre todo en el caso que nos ocupa, en el que es muy fácil criticar las acciones vaticanas.

Respecto al de Planeta he de decir que sin ser una obra demasiado profunda, es suficiente para tener una idea de lo que fue y lo que hizo, sin entrar en detalles ni polémicas. El texto es eminentemente didáctico, con una serie de apéndices que ocupan casi la mitad del libro y que detallan y explican los descubrimientos más importantes de Galileo, así como una breve historia de la astronomía y del telescopio. La obra finaliza con una amplia tabla cronológica.

October 10, 2005

Giordano Bruno, el hereje impenitente, Michael White

Filed under: Lecturas, Ciencia
Ediciones B Argentina, 2002
950-15-2204-0

The Pope and the Heretic, 2001

Partiendo de uno de los tantos juicios que Giordano sufrió en la última parte de su vida, preso de la Inquisición de Venecia y de la de Roma después, Michael White cuenta la vida del filósofo yendo hacia atrás y avanzando después paso a paso, hasta el momento en el que fue quemado, un jueves 19 de febrero de 1600.

Girodano nace en Nola, cerca de Nápoles, en 1548 y entra a estudiar para el sacerdocio. Pero pronto descubre las brechas de la doctrina cristiana, esos huecos difícilmente cubiertos durante el Primer Concilio de Nicea y otras reglas. Pero en lugar de asumirlas y seguir hacia delante (como seguro que otros habían –y habrán- hecho), discute públicamente, rebate cualquier intento de llevarlo a la ortodoxia, hasta tal punto que debe huir para escapar de la Inquisición.

Inicia entonces un periplo por múltiples lugares y cortes, entre las que destacan las de Inglaterra y de Francia; en estos lugares, una vez medio establecido, escribe y enseña sus ideas, creándose importantes enemigos –y amigos-, viéndose de nuevo obligado a huir. Y es que los razonamientos de Giordano se encuentran más allá de cualquier ortodoxia de la época, más allá de las estrechas entendederas de reyes, filósofos y eclesiásticos; son tan radicales y tan modernas que solamente unos pocos son capaces de entenderlas y comulgar con ellas.

Finalmente, tras reiteradas invitaciones de un veneciano famoso, Mocenigo, para que lo instruya, y siguiendo un plan más profundo y elaborado, se decide a ir. Quizás sabiendo que se trata de una trampa, sabiamente urdida por la Inquisición papal, se deja atrapar en ella, convencido de que va a ser capaz de convencer a la Iglesia de que está equivocada y de que sus ideas son completamente ciertas.

Pero lo que desconoce por completo es la dureza, la falta de miras y el miedo –casi terror- que la iglesia católica le tiene, porque sus ideas son enormemente lógicas y demoledoras, capaces de derribar ese castillo de naipes que en aquel momento era la iglesia.

Al final, tras muchas batallas dialécticas (y posiblemen diez años de torturas, hecho que no se ha podido demostrar pero que muy posiblemente sea cierto), es condenado a la hoguera, quemado, y sus cenizas esparcidas al viento.

Pero lo que el papado jamás ha podido conseguir ha sido acallar sus ideas, recogidas por muchos discípulos y que sirvieron –y sirven hoy en día- para continuar la labor de investigación y desarrollo tecnológico.

Las ideas de Giordano Bruno

Giordano, basándose en los conocimientos de la época, abogaba por la libertad de expresión, por razonar de todas las formas posibles la naturaleza y lo que ella genera, para obtener así el verdadero motivo de las cosas.

Ello le lleva a descubrir los fallos que la doctrina católica adolece, qué es lo que hay de cierto en todo eso que los padres católicos dicen sobre dios y cristo.

También le obliga a deducir que el universo debe estar lleno de otros mundos habitados, con infinitos planetas y soles, y que la materia se recicla, que lo que ahora es un hombre mañana será tierra y pasado un animal o una roca, y un largo etcétera más o menos similar.

El verdadero mensaje de Michael White

Pero este libro no es sólo una biografía, es mucho más. Embebido dentro del texto, Michael denuncia, con una vehemencia inigualable, los crímenes cometidos por la iglesia católica, los asesinatos de miles y miles de personas inocentes, las cazas de brujas (ellos, que rechazaban la existencia de lo oculto), los engaños a que han sometido a todos sus seguidores durante más de dos mil años (digamos, por citar breves ejemplos, el hecho de que los evangelios son inventados y de que en el Concilio de Nicea se inventaron, también, la doctrina actual), y la corrupción existente dentro y fuera de sus filas (otros dos ejemplos: bulas que servían para pagar orgías y prostitutas de los dirigentes, sobornos e inferencias en los gobiernos que creaban guerras y más guerras). También nos habla de la tortura, los tratados secretos sobre ella y los eufemismos y trucos que los eclesiásticos empleaban para aparentemente no ser ellos los torturadores y los asesinos.

Con mi limitada prosa me veo incapaz de expresar lo mismo que el autor, pero comulgo completamente con él. De hecho, cualquier cristiano practicante en la actualidad, si leyera el capítulo dos de este libro y fuera como tiene que ser, abjuraría del catolicismo tal y como lo entiende la ortodoxia cristiana… Y no me vale decir que son mentiras, son hechos perfectamente contrastados en la actualidad.

October 8, 2005

Fortunata y Jacinta, Benito Pérez Galdós

Santillana Ediciones Generales, 2003
84-03-09430-2

Del Fondo Editorial Aguilar, Obras completas de Benito Pérez Galdós, vol I, pp 193-734

Nada voy a decir de esta larguísima novela, porque cualquier cosa que escriba es completamente insuficiente para describirla, y menos aún para valorarla. Radiografía de la sociedad madrileña de mediados del siglo xix en boca de dos mujeres, una rica, otra pobre, cualquier superlativo que se pueda aplicar es, con toda seguridad, paupérrimo.

Si quieres disfrutar como yo he disfrutado, la única opción que tienes es leerla de cabo a rabo, como he hecho yo. Y si no quieres comprar el libro, puedes leerla on-line en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, exactamente aquí.

Leonardo Da Vinci, Luis Racionero

Filed under: Lecturas, Literatura, Ciencia
Ediciones Folio, 2004
(no tiene ISBN)

Biblioteca ABC, Protagonistas de la Historia

Está claro que se debe a mi limitada capacidad para entender las cosas más elementales, pero lo cierto es que no me cabe en la cabeza una biografía como ésta. Desde mi punto de vista personal, este libro no es biografía ni es nada, sino un batiburrillo en prosa sobre conceptos existencialistas, mecanicistas contra animistas y un largo etcétra de densa escritura, enormes párrafos para un pequeño libro de apenas 180 páginas, incomprensible para quien no sea el propio autor o un filósofo de los buenos… Y me imagino a éstos últimos despreciando el libro por otros motivos.

En medio de toda esta mescolanza sin sentido (por lo menos para mi), el autor nos da breves, brevísimas pincelasas sobre el biografiado, con énfiasis en su obra -menos mal-, y poco menos que nada de su vida; de entre toda esa paja sí que sacamos en claro algunas cosas sobre Leonardo, pero siempre menos de las que quiséramos.

Nace en 1452 en la villa de Vinci, entre olivos y viñas. Alto, enormemente robusto, guapo, de ojos azules, quizás homosexual, entra como aprendiz en el taller de un tal Verrocchio. Y de ahí a la eternidad. Tres son las etapas de su vida, la de aprendizaje, la de vivir bajo el mezenazgo de los Sforza en Milán a partir de 1482 y otra más tétrica y oculta, de aquí para allá, de un patrón a otro.

El hombre del Renacimiento por excelencia, Leonardo es el precursor del Método Científico, de las tres leyes de Newton, del heliocentrismo, de ta teoría de la evolución, del origen geológico de la tierra y de un largo etcétera. Menos mal que vivió en una época en la que la Iglesia no era fuerte como en momentos posteriores, como en la época de Galileo o de Giordano Bruno. Y Leonardo no extrajo las citadas teorías de sus observaciones no por falta de inteligencia o de dotes, sino porque se negaba a meter en cintura a la Naturaleza; para él el Unvierso es como es y no necesita reglas.

Para finalizar diré que Luis Racionero apenas esboza, al final del libro, otros elementos de Leonardo, como la supuesta pertenencia a sociedades secretas, sus ideales sociales y su misticismo. Prefiere, eso sí, desarrollar páginas y páginas discutiendo temas casi totalmente fuera de tópico.

October 5, 2005

Los viajes de Tuf, George R. R. Martin

Filed under: Lecturas, Literatura
Edición electrónica (ante la imposibilidad de encontrarla en papel)

Relectura que deja un buen sabor de boca, porque la obra no ha perdido nada de su viveza (lo leí por primera vez como novedad cuando lo publicó NOVA, sacado de la biblioteca en mis años cuasimozos). Entretenida, divertida, quizás de desarrollo un poco lento, como es característica de Martin.

Tuf es un personaje atípico dentro de los personajes atípicos que la ciencia ficción reúne. Es metódico, científico, desapasionado y terriblemente lógico. No le gusta el contacto físico y ama con locura a los gatos, tema éste constante en todo el libro. Tanto es su amor por los felinos que mientras los demás luchan a muerte entre ellos, él se dedica a clonar a un pobrecito minino, víctima inocente de la lucha.

En un futuro muy, muy lejano, tanto, que la humanidad ha tenido al menos una recaída y un remonte tecnológico, Tuf es un comerciante con poca suerte, que se une a un grupo como piloto y propietario del vehículo que los va a guiar a una sembradora del CIE, una terrible máquina de guerra bacteriológica procedente del anterior renacimiento tecnológico y que se encuentra a muchas leguas de los conocimientos actuales.

Allí se entablará una guerra de todos contra todos en la que el vencedor va a ser Tuf; con el botín viajará de aquí para allá, solucionando problemas ecológicos y biológicos en diferentes mundos, utilizando a veces soluciones poco ortodoxas pero eficaces.

Son siete los relatos que incluye el libro; en el primero se consigue la nave, en el segundo se repara y en los demás transcurren las aventuras de nuestro héroe, con recurrentes vueltas al planeta que le reparó la nave para saldar cuentas.

Ciertamente se trata de una obra inteligente, entretenida y amena; Martin nos narra con tono muy suave soluciones a ciertos problemas graves, entre los que destaca la superpoblación o el contacto con seres extraterrestres tan diferentes a nosotros que el único medio de comunicación es la telepatía, con cierto animal como intermediario; también destaca, sobre todo al final, el tema de que Tuf se está tomando las atribuciones de un dios (el católico u otro cualquiera, al que escribe esto poco le importa), en el sentido de que hay ciertas responsabilidades y acciones que se deben tomar, aunque pese al colectivo de la humanidad.

En fin, que la recomiendo.

October 2, 2005

Windows 98 pirata en un sistema embebido

Hace poco que acabo de llegar de una de esas ferias sectoriales que todos odiamos pero que en una etapa u otra de nuestra vida nos toca soportar como expositores, lo que significa tener un área dentro de la misma, con tus productos expuestos (en mi caso, los de mi jefe). Aparte has de buscarte clientes, invitándolos a que se acerquen a tu sitio, aparte de los que lo hacen ya de por sí.

Pero este comentario no viene al caso por la feria en sí, sino por algo que ha ocurrido dentro de ella y que me ha dejado a cuadros. Por motivos que no vienen al caso, no voy a decir de qué sector se trata, y borraré cualquier comentario alusivo al mismo. Pero vayamos al meollo de la cuestión.

En los sistemas embebidos pequeños normalmente el centro de los mismos consiste en una placa con un microprocesador de 8 ó 16 bits, sencillo y sin pretensiones (léase Hitachis, Motorololas, 805x yun muy largo etcétera) que ejecutan las tareas para los que han sido concebidos mediante un programa hecho a pelo generalmente en C o en C++ y muchas veces en ensamblador.

En otros sistemas algo más grandes, como los controladores de parkings, puntos de información, sistemas de vigilancia, etc, lo más normal es meter un PC dentro, con todos los problemas que ello conlleva. Me refiero a que lo más común es que en el transporte el ventilador del micro se caiga y al encender el equipo, el micro se queme. O problemas de calor o golpes.

Pero dado que los tiempos de desarrollo e implementación disminuyen drásticamente si se utiliza un PC, el hacer una máqunia con un PC dentro es una de las formas más comunes que tienen los fabricantes de implementar sistemas rápidamente, técnica que se está imponiendo incluso en equipos en los que no es completamente necesario ya que no requieren tanta potencia gráfica ni de procesador. El implementar sistemas así tiene otras desventajas que no vamos a comentar aquí.

Aquí está lo gordo
La licencia de un Windows XP vale una pasta, lo mismo que la del XP Embedded. ¿Sabéis lo que ha hecho una empresa de las más grandes que hay en el sector al que me refiero? Pues se ha bajado un Windows 98 pirata que hay circulando por ahí (del que al parecer está disponible el código fuente) y lo va a implementar en placas de PC.

Cuando me enteré casi me tiro al suelo de risa. Es increíble cómo hay gente que deja el futuro de su empresa en algo tan endeble. Entre los futuros problemas se encuentran:

  • Problemas con el sistema de ficheros FAT (y la pérdidad de toda la información).
  • Cuando se acaben las placas con PCI veremos qué hacen.
  • Utilizar un código que a saber lo que le han añadido/modificado terceras partes.
  • Como el W98 es un sistema completamente seguro, veremos qué va a pasar (tono sarcástico)
  • Como se entere Microsoft van a tener que estar pagando multa hasta el día del juicio final.
  • No cito más porque no vale la pena, pero es realmente triste que no sólo el jefe de I+D adopte una decisión así, sino que sus superiores no se den cuenta del problema en que se meten. Y es que el tío es un incondicional de los segmentos de Intel.

    En fin.

    Get free blog up and running in minutes with Blogsome
    Theme designed by Gary Rogers