Cosas mías

November 12, 2005

Sobre las revoluciones de los orbes celestes, Nicolás Copérnico

Filed under: Ciencia

En la edición de A hombros de Gigantes

Uno comienza ciertas lecturas completemanete entusiasmado por la acción que va a llevar a cabo. ¡Voy a leer De Revolutionibus de Copérnico! Todo un hito en la ciencia, en su historia. La demostración de que el sol está en el centro (y he dicho demostración, porque el heliocentrismo viene de antiguo, que los griegos no eran tontos).

Pero una cosa son las intenciones y otra los hechos. Leerlo, lo que se dice leerlo, no lo he hecho. Porque leer significa entender si no aprehender, y, sinceramente, a partir de la tercera hoja del libro (introducciones aparte, etcétera), no he entendido absolutamente nada. Así de simple: nada.

¡Madre mía, qué rollo, qué densidad de explicaciones! Y todo mediante geometría. Y el pavo del comentarista, supuestamente Stephen Hawking, aunque como en la mili, se le supone, con sus escasos comentarios lo que hace es liar más la madeja. Porque lo de “Edición comentada de Stephen Hawking” es un eufemismo si no una humorada.

Resulta arduo que te expliquen que la suma de todos los ángulos de un triángulo suman siempre dos rectos, pero todavía lo resulta más si te lo hacen geométricamente. Y es que el libro es un libro de geometría. Todo está expuesto con razones geométricas, nada de matemáticas, nada de ecuaciones (claro, en aquella época no se conocían).

No creo que haya mucha gente a la que le resulte sencillo entenderla, pero lo cierto es que tuvo que ser una muy buena demostración para la época.

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