Edmond Hamilton: Los reyes de las estrellas
Río Henares Producciones Gráficas (Ediciones Pulp), 2004
84-95741-61-X
The star King
Lectura número 0018/2006
Magnífica obra del género space opera en la que predomina el… esto… space opera. No se puede decir de otra forma. Descerebrada, rápida, impactante, infantil si cabe, contiene todos los elementos que hacen que un libro de ciencia ficción sea puro space opera. Guerras interestelares, enormes batallas, descubrimientos científicos inauditos, trama amorosa instantánea –que ya quisieran ciertas telenovelas y literatura rosa-, superhéroe, pistolas láser (en este caso atómicas), viajes en el espacio y el tiempo, acción trepidante sin límites. ¿Se puede pedir más?
Pues si. Se podría pedir una traducción en condiciones, en la que no se repitan hasta la saciedad las mismas palabras en un mismo párrafo, así como una mejora en ciertas repeticiones gramaticales y sintácticas un tanto reiterativas. O tener más cuidado dónde quedan los símbolos diacríticos en los saltos de línea.
Por otro lado, el señor Hamilton debería haber pensado un poco más, que todo en esta novela es “atómico”. Desde las pistolas hasta los propulsores de las naves; por ser atómicos, hasta hay seres vivos atómicos, y las comunicaciones también lo son.
Pero es innegable el aspecto maravilla de la novela, con párrafos inolvidables como: “… lanzaba sin solución de continuidad sus disparos atómicos liberando los rayos subespectrales a presión, que hacían avanzar los proyectiles a varias veces la velocidad de la luz.” O “… se precipitaba hacia ellos iluminando la escena con sus deslumbrantes faros de Krypton.” Otra muy buena es: “Estos medios de guerra en los que las naves muy alejadas entre sí se atacaban por medio de los rayos de radar y se bombardeaban con proyectiles atómicos disparados automáticamente por cálculo mecánico instantáneo, le parecían sobrenaturales.”
