Tres cuestiones
Un blog es como la vida misma
Y si no que me lo diga a mi. Esto comenzó en otro lugar, y la idea original consistía en poner comentarios más o menos regularmente sobre cuestiones que me llamaran la atención, del tipo que sea. Luego lo trasladé a Blogsome pensanso en ampliarlo para dar cabida a entradas sobre programación, trucos y pedazos de código de ejemplo. ¿Los ha visto alguien? Pues yo tampoco. Al final, poco a poco, el blog se fue transformando en una suceción de comentarios a los libros que iba leyendo.
Primero a mi aire, luego de forma más comercial -yo me entiendo-, y ahora casi parecen las contraportadas del propio libro salvo algunas entradas, como las de Jules Verne y las de algunos libros de divulgación. De hecho, algunas lecturas llegaron a ser realizadas ex-profeso para el blog.
Ya lo ha dicho alguien por ahí, y yo lo confirmo: un blog está vivo, evoluciona constantemente de forma paralela a como evoluciona su propietario; por ello, yu sin que me pese mucho, voy a cambiar algunas cosas, y éstas de forma no-evolutiva, sino mediante el método de “ordeno y mando”. Vemoslas en detalle.
Spam, comentarios basura y la puta madre que parió a los spammers
Lo voy a decir muy claro: me cago en la puta madre que parió a los spammers, por mi los podrían meter a todos en un barco y hacer lo mismo que con aquel que llevaba droga en aguas terriotriales australianas. No iba a llorar, ni a protestar, más bien lo festejaría con buen vino y mejor jamón serrano.
En cuanto alguna entrada del blog contiene las palabras mágicas, el bombardeo de comentarios vendiéndome viagra, feromonas, y toda esa mierda se dispara hasta límites insospechables. A ver, subnormalitos de mierda: que no os voy a comprar nada, que os pueden dar mucho por culo, que vuestros comentarios no van a aparecer en mi blog, y que si os pillo alguna vez en persona vais va ver lo que son ciento diez quilos de tío enfadado. Os lo aseguro. Y aquí está el primer “ordeno y mando”: por mucho por culo que me deis no vais a poder conmigo, seguiré permitiendo -y moderando- los poquísimos comentarios que este blog tiene. Y eso porque considero que la opinión de cualquiera que comente algo aquí se encuentra a la misma altura que mis posts, si no por encima.
[NOTA: considero que la expresión “me cago en …” no es un insluto a la madre de nadie, sino a la propia persona, pero sí pienso que si alguna tuvo un atisbo de lo que podría haber sido su hijo bien podría haber cerrado las piernas de golpe cuando asomaba la cabeza de semejante engendro.]
Reseñas de libros
A partir de ahora mis reseñas vuelven a su camino original. No voy a detenerme a pensar si revelo partes importantes del argumento, si mis comentarios son políticamente incorrectos o si hiero sensibilidades. Simplemente, si no te gustan, no me leas y santas pascuas, cada cual en su casa y dios en la de todos.
También habrá entradas sin texto. Un título, el orden de lectura y poco más. Así no me veré en la obligación de poner nada si no me siento con ganas para ello; aunque en un principio la idea original de las reseñas de las lecturas era tener una guía más o menos documentada sobre argumentos, temas, etcétera, pues a veces se me hace muy cuesta arriba escribir algo, por falta de ganas o de tiempo.
Informática y programación
Me voy a obligar a poner más entradas sobre estos temas, sobre todo cosas relacionadas con la programación, pedacitos de código útiles y comentarios más o menos profundos sobre aspectos de la programación y los programadores. Aunque me parece que no voy a ser capaz de cumplir este “ordeno y mando”, más que nada porque apenas programo… pero ¡qué cojones!, el blog es mío y hago con él lo que me da la gana.
En fin, que ahí queda eso.
He dicho.
