Jules Verne: Aventuras del capitán Hatteras
Varias ediciones
No es una lectura
Originalmente escrita como si fueran dos libros independientes (Los ingleses en el polo Norte y El desierto de hielo), lo cierto es que se trata de una sola novela, y esa ha sido la forma en la que se suele editar.
De las primeras que escribió, en ella se nos muestra toda la fuerza, toda la viveza y la confianza en el positivismo del siglo XIX, en el que se creía que todo estaba destinado a ser dominado por el hombre sin coste alguno; aquí Verne equipa un barco, pone en él a dos hombres extraordinarios (el Doctor Clawbonny y el capitán Hatteras), y los lanza al descubrimiento de los confines polares. El barco, como no podría ser de otra forma, se llama Forward, adelante, siempre adelante hacia la conquista total del planeta.
Hatteras representa la dureza, el honor, la fuerza y la entereza moral de la que están hechos los grandes héroes exploradores; es el cable que tira de sus compañeros hacia el norte, siempre al norte. Clawbonny es la ciencia, los conocimientos acumulados -que derrocha siempre que la ocasión sea propicia y a veces cuando no-, el apoyo en donde Hatteras bebe.
El tema debía ser candente en la época en que se publicó, porque había en curso, o había habido recientemente, una serie de expediciones muy famosas en busca del capitán Franklin, desaparecido en sus infructuosos intentos polares. Hatteras encuentra la expedición de Franklin, muertos todos, aunque ignoro si, como en el caso de los orígenes del Nilo en Cinco semanas en globo, se adelantó a la realidad o no.
Pierden el barco, los tripulantes van muriendo poco a poco, pasan hambre, encuentran a otro perdido en el polo Norte que había avanzado más que ellos, para escarnio de Hatteras, recuperan víveres de dicho barco e hibernan. Y siguen hacia el norte, por el camino encuentran un paraíso terrenal en el que los animales no huyen del hombre porque lo desconocen y, al final, llegan al polo…
Pero no pueden situarse en el centro mismo porque éste es ocupado por un volcán a modo de eje terrestre. Hatteras enloquece. No vamos a entrar aquí en detalles sobre el error de Verne en cuanto a los polos (supongo que en la época ya se sabía que el norte estaba compuesto de hielo y el sur era un continente -tanto en el Hatteras como en el Nemo el error es evidente), quizás cometido a sabiendas para no estropear el argumento, ni en el hecho de que en la versión original Hatteras se tira al volcán y desaparece, opción censurada tajantemente por el editor Hetzel y que obliga a Verne a reescribir el final.
En fin una obra poderosa, bella y mágica, exultante en todo su esplendor y afán de conquista. El que no la haya leído que lo haga.

Tenía buenas referencias de la obra y, cuando la leí, éstas se vieron cumplidas. Está muy bien, tiene momentos hilarantes, como todo lo referente al perro del capitán, que a falta de éste parece ejercer el mando, y tiene otros momentos muy duros, sobre todo cuando los protagonistas han de atravesar las regiones polares del norte con temperaturas de cincuenta grados bajo cero.
Uno de los personajes que más me gustan de la obra de Verne aparece en esta obra, y es el Capitán Hatteras: ¿Héroe o villano? ¿Explorador infatigable o suicida capaz de llevar a los suyos a la muerte por un puñado de gloria? Poco a poco la duda va quedando resuelta.
En resumen, obra muy interesante. La recomiendo sin ningún género de dudas.
Comment by Iván — August 14, 2006 @ 8:31 pm
muy interesante la oferta
Comment by gaston ananos — June 3, 2007 @ 4:47 pm
gran ayuda a la cultura y lectura
Comment by gaston ananos — June 3, 2007 @ 4:48 pm