Cosas mías

August 30, 2006

Asimov Ciencia Ficción: Número 15

Ediciones Robel, Diciembre 2004
84-96232-31-X

Lectura número 0086/2006

El muro de hidrógeno (Gregory Benford): Una versión de la biblioteca galáctica, una investigadora y una raza alienígena que se aprovecha de todos para su propio cometido: reenviar su propio mensaje. Prescindible.

Leticia en el reflujo de la marea (Alejandro Alonso): Seres que viven en las dimensiones arrolladas de la estructura de Calabi-Yau y la guerra que tienen entablada con la humanidad. Prescindible.

Viajes con mis gatos (Mike Resnick): Un libro casi desconocido, un solitario lector y su imaginiación que traen a la vida a la autora, ya muerta. Muy bueno si se hubiera publicado en una revista de fantasía o de mainstream, mega prescindible al haberlo sido aquí.

Recoge mis huesos con susurros (Sally McBride): Una niña por edad pero adulta por la sociedad en la que vive tiene que ser "digitalizada" en el mundo virtual antes de tiempo porque el área del planeta que está investigando se está cubriendo de agua y la lanzadera no llega. Prescindible y simplón.

Agente curador (Don D’Ammassa): Un enfermo terminal de cancer descubre que cierta gente se ha salvado porque ha visitado una remota zona de Marruecos. Cuando llega allí descubre que las curas las realiza un alien que se estrelló pero que ahora no se encuentra preparado para realizar una nueva, por lo que el prota fuerza la situación con unas consecuencias un tanto originales. Entre prescindible y pobre.

Como las que solíamos conocer (Connie Willis): Parecer que la tía esta se ha especializado en cuentos de navidad. En este caso se produce una mega nevada en todo el mundo, quizás ocasionada por los deseos de los niños de que nieve en oposición al calentamiento global. Prescindible, ñoña y fuera de tema.

August 29, 2006

Asimov Ciencia Ficción: Número 14

Ediciones Robel, Noviembre 2004
84-96232-30-1

Lectura número 0084/2006

No sé cómo empezar esta entrada sin decir una barbaridad gorda; no voy a comentar ningún relato de este número para no decir lo mismo en todos ellos: malos, pésimos, infantiles, fuera del género, sin compasión y sin paliativos.

El que haya un Gadir2k4 no significa que tengáis que poner relatos de gaditanos, y como no los hay de ciencia ficción, pues se ponen de lo que sea. Novela pseudogótica con engaño y estupidez final, dos Ángel Torres Quesada que no son nada salvo que están bien escritos -me has defraudado, tío-, y encima son uno y sin terminar, si no tienes ganas mejor que no escribas, joder.

Y la extrangera más de lo mismo. Chorraditas de estilo indefinible, hombres menguantes, pastores ovejeros, rayos N serie B mala, y otras insulsas zarandajas llenas de paja (y de paja mental también).

Por no salvarse no se salva ni el Silverberg, y menos los comentarios sobre libro/película/dvd.

August 27, 2006

Jules Verne: Keraban el testarudo

Filed under: Lecturas, Verne, Jules

RBA Coleccionables, 2002
84-473-2751-5
Kéraban-le-têtu

Lectura número 0083/2006

Novela poco conocida y menos publicada (al menos en España), pertenece a la etapa aventurera y fue escrita alrededor de 1880 y publicada en cuarto en 1883.

Bajo la puerilidad de la cabezonería del tratante de tabacos Keraban, Verne incita claramente a la desobediencia civil cuando los abusos gubernamentales lleguen a sobrepasar ciertos límites. La interpretación para mi está completamente clara.

Keraban vive a caballo entre Estambul y la pequeña ciudad de Escutari, situadas cada una de ellas a un lado del estrecho de Bósforo, en la desembocadura del mar Negro. Justo cuando va a cruzar desde Estambul (en la novela aparece como Constantinopla) con su amigo Van Mitten, un edicto del gobierno obliga desde ese momento a pagar una cantidad simbólica como impuesto por cruzar el estrecho. Keraban, bastante corrido, se niega en redondo al pago, y decide dar la vuelta por todo el mar Negro para ir a su vivienda del otro lado.

Visto desde una perspectiva normal, parece una simple excusa para embarcar los personajes en un fatigoso viaje y describir lugares, pero no lo es: se trata de demostrar que los principios están más allá de cualquier intento de coerción, sobre todo si viene de un estado.

Parten nuestros amigos por la orilla del mar Negro y en Odessa recogen al sobrino de Keraban, Ahmet, que está viviendo en la casa de su prometida. Continuan viaje rodeando todo el litoral del mar, rescatando Ahmet a su prometida que había sido raptada por infame justo después de irse él de Odessa, hasta que llegan casi a destino. En las montañas que rodean a Escutari, se ven envueltos en una emboscada como nuevo intento de raptar a la prometida de Ahmet, del que salen felizmente.

No lo hemos contado todo, ni siquiera hemos hablado de otro tema fuertemente presente en la obra: misoginia. Van Mitten ha huído de Holanda a causa de una fuerte pelea con su mujer, Keraban es soltero empedernido, y el único que parece tener interés en la boda es Ahmet, su prometida y la criada de esta.

Con un humor ácido, hiriente, Verne nos narra las peripecias, tristemente patéticas, de Van Mitten con la cuádruple viuda Saraboul, sargento de caballería de primera, mientras que ésta suspira por Keraban. Ciertamente extraño en una obra de Verne, pero los hechos están ahí.

Otra cosa curiosa en esta novela es que Verne, tan nacionalista él, no mostrara desavenencias entre la curda Saraboul y su hermano por un lado, y el otomano Keraban por el otro. Quizás lo hizo así por conveniencia o porque le problema todavía no se había presentado.

August 26, 2006

Asimov Ciencia Ficción: Número 13

Ediciones Robel, Septiembre 2004
84-96232-29-8

Lectura número 0082/2006

Madre, bailemos (Nancy Kress): Los humanos están colonizando el universo implantando elementos biotecnológicos en muchos lugares. Un viaje de visita y una huída. Bastante pobre.

Punto de entrega (Vladimir Hernández): Space Opera Western bastante buena. El héroe va a hacer una entrega mercenaria y se ve envuelto en mil líos, encuentra amigos y sigue.

Daño colateral (Kristine Kathryn Rush): Para quitar a los niños el afán bélico, los llevan por el tiempo a ver batallas. Uno de los hombres que los lleva se ve involucrado. Estúpido planteamiento, estúpido desarrollo y más estúpido final todavía.

Siguiendo órdenes (R. Neube): Unos alienígenas tiene presa a una humana por crímenes de guerra. Se acerca la fecha de la liberación, pero como tiene una enfermedad mortal sin cura, si la chica vuelve al universo humano lo más seguro es que la maten, así que los alienígeneas deciden no devolverla y buscar una cura. Genial. Dura, impactante.

Audiencia blanco (Lori Ann White): Hologramas publicitarios que vienen en los envases de los productos, con los que se puede mantener una conversación más o menos razonable, una madre preocupada por sus niños, la sustitución de los amigos por los hologramas en los niños y las comidas de tarro que les hacen. Posible y aterrador.

Ariel (Lucius Shepard): Vaya desperdicio de páginas, media revista ocupando un insulso relato casi sin pies ni cabeza, sobre el viaje en el tiempo de una mujer que huye de su enamorado, con los líos -pocos y pobres argumentalmente- que ello causa en el multiverso.

Kim Stanley Robinson: Tiempos de arroz y sal

Minotauro, 2005 84-450-7554-3

Lectura número 0081/2006

Para unos tocho infumable, para otros algo menos, la opnión general es que se trata de una obra lenta, pesada y de una calidad decreciente. No puedo estar más de acuerdo. Lo mejor, el Newton árabe, lo peor, la viuda Kang.

En lugar de terminar yo el comentario al mismo, voy a citar a Shevek, que es un habitual del grupo de noticias de ciencia ficción (el post original se puede ver aquí):

Yo tanto como eso, no diría, aunque sí que su calidad se va degradando conforme avanza. Cito lo que escribí por aquí en tiempos:

A principios de agosto me lei este libro de Kim Stanley Robinson, famoso por su trilogía marciana, y la verdad es que no está mal,aunque tiene, a mi juicio, algunos defectos destacables.

Para los que no sepan de qué va, se trata de una ucronía cuyo punto de partida es una epidemia de peste negra que elimina toda la población europea en el s. XIV. A partir de ahí,

la evolución del mundo gira en torno a dos centros: el mundo musulmán y el imperio chino. La historia se estructura en una serie de episodios con "diferentes" personajes (luego explicaré las comillas), en distintos periodos de la historia, llegando hasta la actualidad.

Hay un cierto intento en cambiar el estilo narrativo en los distintos relatos, según el momento histórico en que transcurren, sin embargo no es demasiado efectivo, y la mayoría de los episodios aparecen narrados de forma similar.

El autor plantea una posible historia del mundo, que es plausible aunque aprecio demasiadas coincidencias con la historia real: existe un "Newton" que descubre el cálculo, las leyes de la mecánica y la ley de la gravitación (aunque lo hace en Samarcanda), y los inventos siguen más o menos la evolución que conocemos, máquina de vapor, ferrocarriles, globos y dirigibles, aeronaves… Esto podía dar pie al debate de hasta qué punto la evolución tecnológica de la humanidad es determinista y hasta cual es fruto del azar. uizás, sin los europeos, la evolución del mundo hubiera sido mucho más lenta (debido a la burocratización del imperio chino y a la falta de separación iglesia-estado en los países musulmanes), quién sabe. También, probablemente hubiera sido más pacífica que la historia que conocemos, dado nuetro sangriento historial.

Sin embargo, el elemento del libro que inicialmente me pareció más curioso, pero que terminó por parecerme un lastre, es el tema de la reencarnación. Cuando los personajes mueren en un episodio, van al Bardo tibetano, para ser reencarnados en nuevos individuos. Las sucesivas reencarnaciones se reconocen porque los nombres de los avatares comienzan por la misma inicial (K representa la pasión, B los sentimientos, I la inteligencia,…). Este elemento, que podría pasar por un artificio que permitiera mantener un hilo a todo el libro y que funcionara como un guiño al lector, fracasa cuando se convierte en parte central de la historia. Los personajes comienzan a recordar reencarnaciones pasadas y a reconocerse en sus nuevas vidas. Esto introduce un elemento mágico en la historia que distorsiona lo que debería haber sido simplemente una historia alternativa. En mi opinión, el libro hubiera quedado mejor eliminando estos recuerdos de vidas pasadas y cada personaje fuera independiente (aunque el lector lo reconociera como el mismo).

El libro también posee una vertiente utópica, aunque plantea guerras mundiales terroríficas, finaliza con la esperanza de un mundo en paz, lo que visto el panorama de la historia real, puede ser el elemento más fantástico del libro.

August 24, 2006

1984, Fahrenheit 451, Un mundo feliz

El Gran Hermano te vigila.

Este agosto es una fecha de cambios bastante serios, algunos de ellos inician el principio del fin.

Primero nos colorean las películas antiguas, en blanco y negro son políticamente incorrectas y muy feas. Pero fueron creadas así y así deben quedar.

Luego quitaron las torres gemelas en ciertos filmes y lugares, para olvidar. Mejor deberían haberlas dejado, para recordar. Cuando se rodaron estaban ahí. Ahora ya no lo están. Ni en las películas ni en las imágenes reeditadas.

Ahora les toca a los dibujos animados. Van a prohibir que salgan personajes fumando. Lo veo muy bien. Pero también van a coger los ya hechos y van a retirar o cambiar las escenas. Si así se hicieron así deberían quedar.

Los chips RFID están de moda. Y son un fracaso, pero siguen con ello. Prefieren controlar mal a no controlar.

Plutón ya no es un planeta. Antes sí. No sé qué harán ahora toda esa caterva de horoscopistas y fauna similar. Que se jodan.

¿Lo veis? Yo sí. 1984, Fahrenheit 451, Un mundo feliz.

Falta poco, muy poco.

Y nadie protesta.

Y nadie grita.

Y nadie se rebela.

Ovejas bobas donde va una van todas. Mientras nos den furgol, telebasura, y el botellón todo está bien.

El mundo va bien.

Dentro de poco Colón será norteamericano y descubrió Europa, la URSS ni la guerra fría existieron, y dios es el único, alá habrá dejado de existir, los negros y árabes serán subhumanos.

Sigue así. :-(

August 23, 2006

Federico Carlos Sainz de Robles: Ensayo de un censo de personajes galdosianos

Santillana Ediciones Generales, 2005 84-473-4038-4

Obras Completas, Vol VII, pp. 399-778

Mucho he criticado yo al señor Sainz de Robles por sus a veces enormemente desatinados comentarios a las obras, pero lo cierto es que es un hombre de su época, y realmente y siendo justos con él, hizo más de lo que pudo o de lo que en justa medida sería exigible.

Con esta entrada en el blog estoy comentando su Ensayo de un censo de los personajes galdosianos comprendidos en novelas, cuentos y teatro, todo un tocho de unas 1.500 páginas estandard que recoge lo que el título dice, junto a una pequeña reseña del autor y el texto original con el que Galdós presentó al personaje, así como de la lista de obras en las que aparece.

Todo un logro en una época en la que lo más cercano que existía al ordenador personal era el folio y la máquina de escribir, todo un canto a la rigurosidad más estricta y a la pasión por Galdós.

Me quito el sombrero ante ti, con reverencia y humildad, y sirva esta entrada de paupérrimo homenaje a una magna tarea.

Benito Pérez Galdós: Varia

Santillana Ediciones Generales, 2005 84-473-4038-4

Obras Completas, Vol VII, pp. 109-398

Lectura número 0079/2006

Aquí recojo la última parte de las obras Galdosianas que he leído, excepción hecha de los Episodios Nacionales, que de por sí ocupan ellos solos cinco volúmenes, casi tanto como el resto de su obra, y que posiblemente me lleve un año más el leerlos.

Esta parte, que he juntado en una sola lectura, ocuparía entre 1000 y 1200 páginas de libro estándar, consisten el los artículos publicados aquí y allá, de las introducciones a libros de terceros, crónicas de viajes -quizá reales, quizá ficticios- y una serie de escritos autobiográficos mezclados con la historia madrilena.

La primera parte la componen una serie de elegías y presentanciones de libros, publicadas en las introducciones de los mismos las últimas y las primeras en revistas y periódicos. Encontramos texto sobre personas famosas de la época, en forma de elegías o simples artículos:

  • Paco Navarro.
  • La reina Isabel.
  • La casa de Shakespeare.
  • Pereda.
  • Cuarenta leguas por Cantabria.
  • Leopoldo "Alas" Clarín.
  • Ferreras.
  • Don Ramón de la Cruz y su época.
  • Niñerías.
  • Soñemos, alma, soñemos.
  • Rura.
  • ¿Más paciencia?
  • La república de las letras.

A continuación, parece ser que formando parte de una obra o una serie de artículos escritos por varios autores en relación a una Guía Espiritual de España, a Galdós, no podía ser de otro modo, le toca Madrid, de la que habla algunas cosas.

A éste le sigue un diario, Crónica de Madrid, que narra los acontecimientos ocurridos entre 1865 y 1866, quizás entradas en algún periódico de la época, o por simple gusto del autor.

Continuando con el tema de las ciudades, le toca a un trabajo sobre la historia de Toledo, para continuar con Viajes y fantasías, que incluye la narración de dos viajes, una Excursión a Portugal y un Viaje a Italia, posiblemente imaginarios ambos. Dos textos le siguen calificados de fantasías: ¿Dónde está mi cabeza, una especie de lapsus atemporal que confunde una barbería con una exposición de maniquíes, y La mujer del filósofo, que en tono yo diría que irónico nos cuenta cómo las pasa una mujer de tal, y lo que al final ocurre.

Finalmente, las Memorias de un desmemoriado es un conjunto de trozos sueltos en los que Galdós nos cuenta sus vivencias personales acerca de varios temas, muy posiblemente publicadas en revistas y periódicos:

  • Mi llegada a la corte
  • Adelante, amigos
  • Pereda y yo
  • Vida parlamentaria
  • Escapatoria otoñal
  • Recuerdos de Italia
  • Ángel Guerra y Toledo
  • Visita a una catedral
  • Autor teatral
  • Estreno de Realidad, La loca de la casa y La de san Quintín
  • Asno. Los condenados
  • Nuevos viajes
  • Últimas notas

August 21, 2006

Benito Pérez Galdós: Cuentos

Santillana Ediciones Generales, 2005
84-473-4038-4
Obras Completas, Vol VII, pp. 1-108

 

Lectura número 0078/2006

 

Diez son los cuentos que Galdós escribió (o al menos los que obran en mi poder). Desde mi punto de vista, son bastante peores que su obra novelada, aunque algunos tienen su “cosa”.

 

Celín. A una chica se le muere el novio y decide suicidarse. Cuando va por la calle pregunta a un chiquillo la ruta a un cementerio para despedirse de su amado –pues en esa ciudad las casas cambian de sitio durante la noche-; éste la acompaña de acá para allá y la convence de que no debe morir, que la vida es bella… La chica despierta en su cama sin saber si ha soñado o no.

 

Tropiquillos. Un chico es recogido en una masía y ayuda en las labores del campo. Al final se casa con la hija del dueño. Más cutre imposible, aunque tiene algunos pasajes bellos.

 

Theros. Un viajero de tren descubre en su compartimento a una extraña mujer, que le acompaña toda la temporada y de la que se enamora… para descubrir que es la personificación del verano… Si no fuera por los bellos pasajes…

 

El artículo de fondo. Debe ser muy difícil escribir un artículo irónico y satírico sin emplear la sátira dentro de él, y es lo que Galdós consigue en este… El tema del artículo que el personaje está escribiendo varía de contenido e intención según las noticias que el articulista recibe y que nada tienen que ver con el tema del escrito.

 

La pluma en el viento o el viaje de la vida. Metáfora o como se llame. Una plumita es arrastrada por el viento a muchos lugares y en ninguno está feliz y siempre quiere cambiar de aires. Como el alma humana. Muy dulce, muy etéreo y metafórico.

 

La conjuración de las palabras. El diccionario se revela por el mal uso que hacen de él los literatos y escritores, pero lo cierto es que ni siquiera las propias palabras del mismo pueden ponerse de acuerdo entre ellas. Bella alegoría.

 

Un tribunal literario Esta vez le toca a un jurado de escritores. El protagonista les lee su novela, y ellos critican a su modo, variando el argumento a su gusto. Pro ello, el escritor pone un poco de cada uno y termina con un libro infumable que termina vendiendo al peso para envolver. Toda una gozada sobre la crítica literaria.

 

La mula y el buey. Triste canción de navidad; una niña en su lecho de muerte pide a los padres una mula y un buey del belén, que estos le niegan. Al final la niña muere y va al cielo, de donde baja junto a otros niños para jugar con los belenes, y cuando vuelve a subir lleva en sus manos una mula y un buey. Reconvenida por otras almas, vuelve al mundo de los vivos… y deja las dos figuritas en sus propias manos muertas. Tierno y estremecedor.

 

La princesa y el granuja. Bello cuento en el que un niño sin hogar se enamora de un maniquí de exposición y cuando este es retirado del escaparate y vendido a una casa de señores, el niño entra en ella, descubre a la maniquí rota y la roba. Se duerme y sueña con que su figura es una princesa viva… y tan intenso es el sueño que pide ser un maniquí y se le concede… para descubrir entonces que ahora está vacío, sin nada por dentro. Quizás un canto a la engañosa belleza vacía de contenidos.

 

Junio. Entrada en un calendario de la época. Galdós cuenta las cosas que ocurren en junio, en el campo, en la granja, en la cocina y las efemérides más destacadas.

 

La novela en el tranvía. Un viaje del autor en el tranvía le sirve para que a partir de unos comentarios de un amigo plasta con el que coincide, la lectura de un pedazo de periódico y algunas conversaciones cogidas al vuelo dentro del mismo, se monte él solo una película que termina llevándolo a los juzgados por acusar de asesino a un viajero cualquiera. Simplemente entretenida y original.

August 20, 2006

Jules Verne: Aventuras de tres rusos y tres ingleses

Filed under: Lecturas, Verne, Jules

RBA Coleccionables
84-473-2740-X

Lectura número 0079/2006

La traducción es pésima, por no decir otra cosa peor, pero de todos modos se puede leer. Le han suprimido un montón de citas del propio autor explicando elementos sobre la triangulación, aunque en general se puede leer.

Tengo otra edición de Nauta mucho mejor traducida y con todas las citas, pero como el libro está encuadernado en lujo con filete de oro y este se cae solo, he preferido leer la que pongo.

 

Es una novela lenta, aburrida –qué se puede esperad de unos tíos triangulando en medio de África-. Pues caza, caza y más caza con alguna que otra aventura, aunque al final la cosa se acelera algo cuando luchan con los makalolos.

En esta novela se vuelve al nacionalismo cuando éste, entre los científicos incluso de la época no era tan exacerbado, aunque es necesario para que los dos amigos –uno ruso, otro ingles-, lo sean pese a las adversidades políticas. E, igual que en Dos años de vacaciones, Verne quiere decirnos que la amistad está por encima de los nacionalismos. Por lo demás, una obra flojita flojita excepto para demostrar cómo se medía un arco sobre el terreno.

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