Cosas mías

September 24, 2006

Más mierda para la gente de Opera

No lo entiendo, la verdad es que no lo entiendo. ¿Les están haciendo algún tipo de boicot los programadores de Opera? ¿Les pagan mal? ¿Han tirado a la calle a los buenos y se han quedado con la morralla?

Acaba de salir el Opera 9.02, con algunos bugs arreglados. Aparte de algún cambio de comportamiento, en el M2, han solucionado high CPU usage while downloading big emails.

Y una MIERDA. Todo sigue igual.

Lo repito: no lo entiendo. ¿Qué les pasa a esta gente? Yo personalmente prefiero pagar por un buen producto que a tener la mierda de cliente de noticias del Opera.

Benito Pérez Galdos: Episodios nacionales primera serie (I)

0080/2006 - Trafalgar: Narra la Batalla de Trafalgar vista por un niño de pocos años que se embarca con su tío en uno de los barcos de la Armada Española.

0085/2006 - La corte de Carlos IV: La Corte de Carlos IV es el nuevo escenario de las andanzas de Gabriel de Araceli, que después del combate de Trafalgar pasa a Madrid. Criado primero de una actriz y después de una aristócrata, Araceli participa en este episodio como testigo privilegiado de las diversiones, rivalidades e intrigas que enfrentan a los partidarios y enemigos tanto del favorito Godoy como del príncipe Fernando, y que preludian la invasión francesa y la Guerra de la Independencia. (Copia de parte de una contraportada).

0086/2006 - El 19 de Marzo y el 2 de mayo: Las intrigas cortesanas en que se ve envuelto Gabriel de Araceli trascienden del palacio a la calle y refuerzan el malestar popular y el odio al favorito Godoy, situación que culmina en el "motín de Aranjuez", del que Gabriel es testigo, así como en los inmediatos sucesos que provocan la invasión de España por Napoleón y el ardoroso levantamiento de los españoles. (Copia de una parte de una contraportada).

0090/2006 - Bailén: Bailén es la cuarta novela de la primera serie de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós. Continúa con la historia del joven gaditano Gabriel de Araceli, quien es también protagonista de los tres anteriores episodios, El 19 de marzo y el 2 de mayo, La Corte de Carlos IV y Trafalgar.

Gabriel sale milagrosamente con vida del fusilamiento del 2 de mayo al ser recogido agonizante por unos vecinos de Madrid. Durante su convalecencia se entera gracias a Juan de Dios que su amada Inés se ha trasladado a Córdoba con su madre secreta la Condesa.

Una vez restablecido, se pone juto con Juan de Dios camino de Córdoba, pero se detendrá en Bailén al oír que la milicia se está organizando para combatir a los Franceses.

Consciente que el nuevo estatus social de Inés hace imposible su amor, y también llevado por el patriotismo, entrará en el ejército como soldado/criado del Mayorazgo Don Diego de Rumblar, un joven ignorante e influenciable perteneciente a la alta nobleza andaluza. La Condesa y la madre de Don Diego han concertado el matrimonio de éste con Inés, con la esperanza de reunir los títulos y fortuna de ambas familias.

Una vez alistado, Gabriel y Don Diego conocerán a Santorcaz, un soldado de oscuro pasado, que ha pasado largo tiempo en Francia, y que se convierte en una gran influencia para Don Diego, con sus ideas afrancesadas opuestas a la anticuada educación de Don Diego.

Finalmente los ejércitos español y francés se enfrentan en la Batalla de Bailén, que concluye con una victoria para los españoles.Durante la confusion de la batalla, Gabriel monta el caballo de Santorcaz, y descubre en el morral unas cartas dirigidas a la Condesa, por las que deduce que Santorcaz es el padre de Inés.

Tras la batalla, Don Diego es capturado por los franceses, apareciendo ebrio a los dos dias. Don Diego relata su estancia en el campamento Francés a su madre, en un divertido episodio en el que se pone en evidencia las diferencias entre el nuevo mundo, representado por los soldados franceses, y el nuevo mundo, representado por la señora de Rumblar.

Gabriel va a Córdoba, donde Inés se ha recluido en un convento como novicia contra la voluntad de su nueva familia.Gabriel consigue hablar con Inés, le hace saber que está vivo, y la convence para que salga del convento.También se entrevista con la Condesa, a la que pone en aviso de la peligrosa influencia de Santorcaz sobre Don Diego, de su conocimiento sobre la paternidad de Inés y también le confiesa su amor por Inés. La Condensa lo expulsa de su casa horrorizada. (de la Wikipedia).

0091/2006.- Napoleón en Chamartín: es la quinta novela de la primera serie de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós. Continúa con la historia del joven gaditano Gabriel de Araceli, quien es también protagonista de los anteriores episodios, Bailén, El 19 de marzo y el 2 de mayo, La Corte de Carlos IV y Trafalgar.

Siguiendo a su amada Inés, Gabriel llega a Madrid. Tras la derrota sufrida por los franceses en Bailén, el propio Emperador Napoleón se dirige a Madrid con la intención de someter a la capital, y proclamar rey a su hermano José Bonaparte. Los madrileños se preparan para la batalla, pero su inferioridad frente a las tropas imperiales es evidente.

Don Diego de Rumblar, el prometido de Inés, lleva una vida disoluta en Madrid, bajo la influencia de Santorcaz, de quien se sospecha, es un espía francés. Gabriel sabe que Santorcaz quiere secuestrar a su hija Inés, por las cartas que leyó en el anterior episodio Bailén, y decide poner en aviso a la Condesa. La Condesa le convence de abandonar la idea de amar a Inés, y le promete una ejecutoria de nobleza y una posición administrativa en Perú.El joven las rechaza, prefiriendo una vida honrada y patriota como soldado, pero promete a la Condesa abandonar Madrid tan pronto como termine el asedio de las tropas francesas, y no volver a ver nunca a Inés.

Gabriel luchará junto con las milicias madrileñas en el asedio de Madrid, pero Napoleón pronto llegará hasta la villa, instalando su cuartel general en Chamartín, obligando al gobierno a capitular.

Tras la capitulación, Santorcaz es nombrado jefe de alguaciles.Gabriel se entera de que quiere prenderle, y pide ayuda a la Condesa para huir de Madrid. Ésta le proporciona un disfraz y un coche.

Justo antes de iniciar su huida, Gabriel descubre por boca de Diego Rumblar que este planea raptar a Ines para forzar su matrimonio, una idea claramente de Santorcaz.

Decidido a avisar a la Condesa, utilizará el coche y el disfraz para presentarse en el palacio de El Pardo, donde Inés y la nueva corte del rey José se han instalado, y donde Napoleón se está entrevistando con su hermano.

Allí se reencontrará con Ines, advirtiéndole de los planes de Rumblar, y jurándole nuevamente amor eterno.

Al final del episodio, Gabriel caerá presa de Santorcaz y sus alguaciles, siendo destrrado de Madrid.Así mismo, caerá nuevamente en desgracia con la Condesa por haber faltado a la promesa de no volver a ver a Inés (de la Wikipedia).

0093/2006.- Zaragoza: Cuenta con pelos y señales la toma de Zaragoza por los franceses y las hazañas heroicas que allí se llevaron a cabo, mezclando la vida personal de nuestro Gabriel, que consigue escaparse cuando lo estaban deportando a Francia como supuesto preso político.

September 23, 2006

H. G. Wells: La guerra de los Mundos

DeBolsillo, 2005 - Nº 628
84-9793-781-3
The War of the Worlds, trad. de Julio Vacareza

Lectura número 0092/2006

Cualquier cosa que yo pudiera decir sobre la obra aparte de que pese a conocer el argumento por completo me sigue emocionando como el primer día -es una tercera lectura, aunque en otras ediciones-, ya ha sido dicha en la Wikipedia.

Solamente mencionar que Well copia a Verne en el sistema de lanzamiento de las naves invasoras, sistema que aparece en De la Tierra a la Luna.

September 22, 2006

Galdós, otra opinión

Dicen que los enlaces están para algo, y aquí demostramos esa veracidad. Como consecuencia de mi decisión de leer a Proust y el hecho de poner un comentario en el grupo de literatura (ver mi anterior entrada del blog), Juan Carlos decidió hacer clic en el enlace que habitualmente aparece en mi firma en los mensajes de correo y noticias… Lo que le llevó a descubrir que compartimos una afición común, aunque él con mucha más intensidad que yo: Benito Pérez Galdós.

Y me puso un correo que no tiene desperdicio alguno, así que con su permiso lo publico aquí, para conocimiento general:

Como he visto que lo lees, quería comentar solamente que descubrí una curiosa errata en La Fontana de Oro, hacia el cap. XL o XLI, cuando se habla de Fernando VII. Por un error del texto hacia el final de un párrafo pone "1823", cuando debería poner "1833", que es el año en que murió Fernando VII. Este error está en todas las ediciones. Aguilar, Alianza, Cabildo de Canarias… (porque parten de las mismas ediciones antiguas). Escribí a la casa de Pérez Galdós y a la editorial del Cabildo (ejemplar donde lo vi por vez primera) para decirlo, y que cotejando el manuscrito (que se converva) saber si es un error de Galdós o una errata de edición que ha perdurado hasta hoy (ésa es mi teoría). Por supuesto, ni se han molestado en contestar, tal como yo esperaba. Finalmente, lo pondré en una entrada de mi blog cuando me quepa.

Sobre el teatro de Galdós: Las obreas basadas en novelas, como Casandra, El Abuelo, La loca de la casa, no son mejores que la novela (aunque Casandra es casi tan buena). De todas maneras, deben leerse Electra y La de San Quintín, las dos más interesantes (hay edición en Cátedra en un volumen, por si no tienes el tomo d eAguilar). El resto, vamos, no pasa nada si uno se lo pierde (de todas maneras, yo me he leído todo Galdós, todo…)

Sobre Halma: este es un descubrimiento que hice tras su lectura hará un año y medio: resulta que Buñuel se inspiró en ella para su Viridiana, y nadie se ha dado cuenta, sin duda porque es una novela muy poco leída y divulgada. Buñuel ya había adaptado unos años antes Nazarín, y era buen lector de Galdós, con lo que es evidente que le quedó el recuerdo de Halma cuando se puso a buscar tema para rodar una película en España, que sería Viridiana. Sin embargo, nadie lo ha advertido nunca (aunque algunos creen que Viridiana es una novela de Galdós, sin duda por su parecido fonético con Tristana y su ignorancia supina…). Finalmente, lo comuniqwuñé a una web cinematográfica americana, para que quedara constancia, y cuando abrí mi blog, lo puse en una de las entradas, para más constancia (el día de mañana saldrán 300 personas atribuyéndose el descubrimiento).

Finalmente, para no cansar, Gregorio Morán escribió hace unos años en un artículo que Ortega Munilla "escribió novelas mucho mejores que las de Galdós". A propósito de esto escribí sobre Ortega Munilla un artículo en mi serie "Autores olvidados" del blog, tras leer la única novela disponible de este autor "que escribió novelas mucho mejores que cualquier de las de Galdós".

Ver que hay galdosianos me anima a poner algún día algo sobre Galdós en el blog, aunque no es lo mío tratar estos temas. Por cierto, Cátedra hizo una edición horrible de La familia de León Roch,  con un estudio vergonzoso en que erratas del texto eran tomadas y estudiadas buscando su significado (el autor del estudio no se dio cuenta de que eran erratas de la edición), aparte de que viene ofrecita con toda una colección de erratas propias inmensas…

Respecto a la errata, en mi edición de Aguilar no lo he mirado -estoy perro-, pero en el Proyecto Cervantes Virtual, sí. Apuntad el navegador a esta dirección, buscad 1823 y e voilà, ahí está el error. Pero mi opinión es la contraria a la de Juan Carlos, y se trata de un error del propio Galdós, porque las digitalizaciones de las obras aquí citadas se han hecho de los documentos originales, aunque podría estar, claro, equivocado.

Literatura de altura… demasiado alta

Filed under: Lecturas, Literatura

Decidí leer En busca del tiempo perdido, de Proust, un tocho que Alianza publicó en siete volúmenes de muchas páginas y yo tengo en dos tomos a doble columna y letra minúscula…

Pues sintiéndolo mucho, no pude llegar a la mitad de la segunda parte del primer libro. Es superior a mi. En un principio fueron esas frases largas, encadenadas a veces sin mucho sentido, y esos párrafos enormes de varias páginas, con cambios de contexto en el centro de los mismos, hasta en medio de una frase.

Añadamos que se trata de una autobiografía encubierta y novelada, pero de una densidad enorme, con vueltas y vueltas sobre un mismo tema, pasar de uno a otro y volver al anterior, con una precisión quirúrgica, una intensidad que si al principio me resultó pesada, luego más o menos interesante -cuando me acostumbré a las frases largas-, al final se volvió de una pesantez soporífera…

En fin, que abanadono, no pienso leer tamaño libro. Y eso que lo he intentado hasta en formato elecrónico, mucho más digerible para mi. Lo siento por los forofos de Proust, y porque será una gran obra, pero a mi me resulta insulsa, pesada, lenta y obsesiva. Sinceramente, no le veo el asunto, para mi Proust muestra que es un indivíduo demasiado obsesivo, demasiado dentro de sí mismo.

Y eso que en el grupo de literaruta (es.humanidades.literatura) me han puesto comentarios tan sabrosos como éstos:

Amelie me dice

Llegará Proust a ser un gran escritor o morirá en su mediocridad…Al final muere; no obstante, la grandeza de su búsqueda…

PS: Después del séptimo volumen me dieron ganas de empezar de nuevo.

Leo dice

Proust te puede gustar o no.  Y eso dependerá de ciertas variables que te afectan como lector en un sentido u otro.

A mí no me gusta Proust porque me parece una ociosa charla pequeño burguesa.  Su estilo, de apariencia culta y refinada, me hace bostezar.

Frozenjourney comenta:

Proust es lo opuesto a Joyce. De hecho, Joyce y Proust señalan los dos caminos de la literatura moderna, pero son caminos opuestos. Generalmente, a quien le gusta Joyce no traga a Proust, y viceversa. Son demasiado opuestos.

Tony Jobim Brazil rescata para mi la opinión de otros contertulios, que cito:

1. Francisco Rodriguez Fecha: Mié 14 ago 2002 18:54

Estoy intentando leer el segundo tomo de En busca del tiempo perdido, llamado A la sombra de las muchachas en flor. Ya leí el primero: Por el camino de Swan.
Con Proust ocurre algo curioso: es un escritor que existe y no existe. Quiero decir: aparece citado en todos los manuales de literatura del siglo XX como uno de sus tres grandes exponentes (junto a Kafka y Joyce), pero aparte esos libros enciclopédicos no existe demasiado para el lector común (y me atrevería decir para el que no es tan común). O me lo parece a mí. Es algo como así como Montaigne, al que todos citan pero nadie lee. Yo llevo cuatro años conectado a estas news y si tuviera que señalar con el dedo a algún amigo patiense como "forofo" de Proust, no podría hacerlo. ¿Hay alguien aquí que tenga a Proust como uno de sus escritores preferidos, que lo lea con placer una y otra vez?

Lo pregunto más que nada (de ahí mi post) para ratificar o confrontar mi opinión sobre Proust, que es la anteriormente escrita (no es un autor muy leído). Lo poco que he leído suyo me parece anacrónico. Personajes pedantes dentro de situaciones sobredimensionadas, frases hiperlargas a veces (por las que se ha hecho famoso), una sociedad meliflua (que uno no sabe muy bien si es una crítica o no; se sabe que Proust frecuentaba mucho los círculos sociales)… Lo confieso: me aburre este hombre, no hay nada en su obra para mí. No soy quien para hacer una crítica sobre su obra pero da la sensación de que no ha envejecido muy bien.

Nadie se ofenda si le gusta mucho Proust, en el fondo doy por hecho que es un gran escritor (aunque a mí no me agrade). Más que nada quería saber si hay algún seguidor incodicional por aquí que pueda señalar por qué le gusta tanto. (No vale ir al Encarta antes, un poco de seriedad, jaja)

Saludos
P.D: Leopoldo, y tú no digas nada, que te conozco…  :) ))

2. De: Ivan Emmler Fecha: Mié 14 ago 2002 20:11

Hola.
Yo he leído el primer tomo de "En busca del tiempo perdido". Ciertamente no andas desencaminado en la descripción formal que haces de su obra: él mismo era un snob de la sociedad francesa de su tiempo y ello está perfectamente reflejado en la primera parte de la obra. Al igual que Joyce y que Kafka, no se puede a leer a Proust con los ojos
de un lector de novela tradicional, puesto que la composición, forma y trama de sus respectivas novelas difiere mucho de la supesta norma establecida. Recuerdo una cita de Albert Camus que decía algo así como "a Kafka hay que releerlo", frase en la que creo que se resume todo.

Luego pienso que es imposible leer de corrido  "Ulises", "El castillo" o "En busca del tiempo perdido" sin aburrirse. Se necesita una especial atención a las situaciones, los diálogos, las expresiones utilizadas por el narrador y los personajes, una predisposición que muchas de las novelas contemporáneas no requieren, y que a pesar de ello resultan entretenidas. Un modo de lectura diferente.

En un prólogo de la edición de Salvat a las tres partes del primer tomo se decía que "En busca del tiempo perdido" "[…] no es una novela, sino un manual de sentimientos […]", y no me parece desacertada la opinión.

En "Combray", por ejemplo, Proust dedica más de una decena de páginas a describir cómo su madre le arrullaba por las noches y cuando crece empieza a abandonar esa costumbre. Es una escena tiernísima, en la que el pequeño Proust sufre una tremenda angustia mientras espera en vano que su madre suba a su habitación a contarle un cuento o a acariciarle
la mano. Esto puede parecer una tontería en la teoría de la novela actual, pero emotivamente lo veo mucho más sólido que algunas descripciones en dos líneas. Hay otros pasajes memorables en "Combray": el desfile de los soldados por la puerta de su casa, la relación entre su tía y la sirvienta y los sentimientos que genera en ésta la muerte de aquélla… son pequeñas perlas sin unidad narrativa dentro de la historia, pero trazadas de una manera magistral, limpia, brillante.

"Combray" es mucho más descriptivo que "Unos amores de Swann". En éste último se cuenta la relación del amigo de la familia, Swann, con una joven chica pertenciente a la alta sociedad, Odette. No ocurre nada más. Sin embargo, uno no puede quedar impasible ante las escenas que se suceden en el "cogollito" (que a veces me recuerda un poco al comportamiento del Patio, sin ánimo de ofender). Los personajes de la alta esfera son representados con una hipocresía que parece natural, con los clásicos chistes snobs típicos de personas engreídas, superficiales, mientras Swann tiene que enfrentarse a todos ellos por el amor de Odette. A medida que avanza la relación entre Odette y Swann, los celos toman las riendas de la vida del hombre, haciéndo insufrible su amor. Hay un pasaje referente a esto de una fuerza impresionante, Swann se dirige completamente cegado por los celos a casa de Odette, esperando encontrarla allí con otro hombre. El sufrimiento, el dolor de descubrir el engaño es tan poderoso, tan sumamente real, que el lector atento sufre cuando Swann descubre la luz de la habitación de Odette encendida, ¡sólo con ese detalle minúsculo!. El gusto de Swann por un tema de Vinteuil, el desencanto posterior, la doble vida de Odette… todo ello es un delirio. Por supuesto, es aburrido a los ojos rápidos. Por eso creo que hay tomar conciencia de que se va a leer a Proust, como se toma conciencia cuando se lee a Joyce o a Kafka (exceptuando quizá, "Dublineses" o "La metamorfosis").

Si se termina la lectura de forma natural, es decir, sin verse obligado, me atrevería a decir que motiva y enseña mucho más que la lectura frenética de un autor moderno.

Ivan Emmler.

Y el propio Tony me dice:

Eso, pasito a pasito, sin prisas como dice una de las opiniones que te he puesto. Si con un libro de este tipo lees veinte páginas un día y dos páginas el siguiente, no pasa nada. Como ya dije aquí o en el foro de ficción no hay que tener prisa para terminar los libros (excepto cuando eres un profesional del ramo agobiado por los plazos de entrega). Si Proust ha sobrevivido hasta nuestros días como un clásico es que sigue siendo leído en mayor o menor medida, aunque ello no significa que tenga que gustar a la fuerza.

O’Flaherty, me da también una referencia para entender a Proust:

No me cansaré de recomendar a todo el que quiera meterle mano a ‘En busca del tiempo perdido’, el capítulo que Nabokov le dedica en su ‘Curso de literatura europea’. En él nos desentraña el sentido de esa obra: nada ocurre en realidad, absolutamente nada, solo son juegos de la memoria de Marcel, que unas veces avanza, retrocede, o da vueltas sobre si misma.

Alguien comenta algo más en el hilo, en Google aquí, pero creo que lo puesto es lo más importante. Lo siento, a todos os lo digo, por las molestias que os habéis tomando, pero no puedo con él.

:-(

September 20, 2006

Más (y mejor) sobre dependencias circulares en .NET y C++/CLI

Filed under: Programación

Ayer hablábamos de las dependencias circulares en C++/CLI y el .NET Framework, y dábamos una solución basada en delegados y eventos que podía solventar el problema.

Hablando en propiedad, puse aquello porque las referencias adelantadas no me funcionaron, y como la documentación oficial del lenguaje tampoco dice nada al respecto, pues entendí que en el C++/CLI no están permitidas en relación a los formularios.

Pero entonces vino al rescate Rodrigo Corral, MVP de Microsoft, habitual del grupo de Visual C++ en los grupos de la misma, sacándome de mi error. Las referencias adelantadas sí que están permitidas, pero hay que hacerlo con truco.

Y como es de rigor, Rodrigo ha puesto una entrada en su blog aclarando, no sólo cómo hacerlo, sino dando una explicación bastante detallada y técnica sobre el tema, aparte de comentarnos que hay otra forma más estándar, que no es otra que la utilización del patrón mediator, y que explica también allí.

September 17, 2006

Dependencias circulares en .NET

Filed under: Programación

Acabo de publicar un pequeño documento que trata sobre las dependencias circulares en C++/CLI y cómo evitarlas, pero que también puede valer para otros lenguajes o programadores CLI.

El documento se puede acceder directamente desde aquí, y si pudieran interesarte otros documentos sobre C++/CLI en castellano, entra aquí.

September 14, 2006

Dan Simmons: Ilión

Ediciones B - Byblos Ciencia Ficción 517/5 y 517/6
ISBN: 84-666-2329-9, 84-666-2702-2
Traducción de Rafael Marín

Lectura 0089/2006

Me cago en la puta manía que tienen las mierdas de editoriales actuales de partir una novela en dos como si fueran dos obras diferentes, incluso dándoles títulos independientes. Eramos pocos con las sagas y parió la burra, una novela de tapa dura te cuesta un riñon y su correspondiente edición en rústica, lo que una de tapa dura.

Estoy muy mosqueado con el asunto, hasta el punto de recomendar no sólo no comprar obras así divididas, sino no comprar ninguna… Pero en ese caso, desgraciadamente, solamente tirando de la mula podríamos leer… Y que conste que esta obra está en las redes P2P en castellano. Vosotros elegís. Es nuestra única forma de protestar, porque si no les tocamos el bolsillo se pasan nuestras quejas por el forro de los cojones.

Y que no vengan con rollos que si tomos demasiado anchos, que si el peso, que si esto o lo otro… Yo tengo libros en edición de bolsillo gordísimos que se leen más fácilmente que los tomos de Nova de Ediciones B, que son por antonomasia el summum a la hora de perpetrar dichos sacrilegios…

En fin, que no siendo suficiente eso, la propia novela queda inconclusa, a la espera de la misma jugada, publicarla en dos tomos, primero en tapa dura (ya ha salido el primero), luego en rústica. Pero ahora la culpa no es de la editorial, sino de Simmons. Vamos, más de lo mismo.

En fin, nos encontramos con una novela de ciencia ficción dura en la que aparece la Guerra de Troya, con un crescendo argumental hasta la explosión final que deja al lector si no satisfecho -nos quedamos a medio de una guerra-, al menos sí algo aplacado esperando la continuación.

Hay ciertos reflejos con su anterior obra, la Saga de Endimion, casi el mismo tipo de física subyaciente, quizás una época diferente en el mismo universo, quizás abierta a una nueva saga unificadora o al menos integradora, al estilo bodriolo de Asimov, o quizás no, pues Simmons, si hacemos caso omiso de las técnicas de márqueting a la hora de empaquetar los libros, no nos defrauda nunca.

La introducción de Miquel Barceló y las reseñas que se pueden encontrar por la red son suficientes para dar una idea del argumento, así que no voy a decir nada aquí.

La obra, con sus casi 900 páginas se deja leer, o más bien nos obliga a seguir leyendo, pues los capítulos terminan en plan serial, con el héroe colgando de una mano con un lago lleno de cocodrilos debajo-es un decir-, y en el siguiente se cambia de línea argumental, hasta que las tres se unen en una sola narración.

¿He dicho que se unen las tres? No, quería más bien decir que sólo dos de ellas lo hacen, dejando quizás la unión de estas dos con la tercera para el segundo libro, con una más que previsible expansión de la guerra posthumanos-moravecs hacia el mundo de los humanos originales, así como la resolución de los misterios que quedan por resolver.

La obra sólo adolece de un error que seguro han notado quienes hayan leído La Ilíada, y es que en esta obra no se narran diez años de guerra, sino unas pocas jornadas finales, así que poco podrían conocer ciertos observadores divinos… A no ser, claro, que todo lo anterior al libro fuera un juego de Simmons hacia Homero, tomando cierto paralelismo…

September 13, 2006

Obtener un fichero a través de HTTP con C#

Filed under: Programación

Estoy con una aplicación que necesita obtener un fichero de texto desde un servidor web para verificar una serie de cosas internas a la propia aplicación, y pensaba que la cosa tendría su enjundia.

Pero resulta que es algo sencillísimo, casi elemental. En mi caso hago esto:

using namespace System.Net

WebClient wc=new WebClient();
wc.DownloadFile(<url_string>,<file_name>);

<url_string> puede ser una cadena de texto representando la URL o un objeto del tipo Uri, que representa lo que su nombre indica. Y en el caso de que no se pueda descargar, se generará la excepción correspondiente.

También hay métodos para bajarnos un flujo, subir cosas y muchas otras tareas aparte de navegar.

Para que luego digan…

September 6, 2006

A Design Rationale for C++/CLI, traducido

Filed under: Programación

C++/CLI es la versión CLI del lenguaje de programación C++ y, al igual que el C++ es el lenguaje de sistemas para Windows y *nix en modo nativo, su equivalente C++/CLI lo es para la plataforma .NET.

C++/CLI extiende el lenguaje C++ para dar cabida a los conceptos que se esconden dentro del universo .NET, para poder implementar, consumir y ofrecer a otros lenguajes objetos compatibles con el formato CLI. Realmente esta ampliación es necesaria porque, aunque hacer que cualquier código fuente realizado en C++ pueda ejecutarse dentro de una máquina virtual .NET sea tan sencillo como aplicar /clr a las opciones del proyecto, dicho código es incapaz de utilizar ningún elemento disponible en la plataforma, y menos aún suministrarlos para que sean consumidos por otros lenguajes.

Se necesitan por ello una serie de extensiones que sean capaces de operar con el modelo .NET, así como de comunicar el código C++ existente con las nuevas características.

Es por ello por lo que Microsoft reunió a los mayores expertos en C++, entre los que se encuentran Herb Sutter y Bjarne Stroustrup, para que fueran ellos los que delimitaran e implementaran los nuevos conceptos necesarios para convertir al C++ en el lenguaje más potente de todos dentro de la plataforma .NET, de igual modo que ya lo es en el resto de entornos de ejecución.

Y fue este grupo el que, tras una ardua labor, convirtieron las Extensiones Manejadas en el C++/CLI, un poderoso lenguaje de programación que, sin interferir en la especificación ya existente (y en la medida de lo posible, en futuras versiones del C++), es capaz, no sólo de manejarse dentro del CLI, sino de resultar el lenguaje de programación más potente para el desarrollo en esta plataforma.

Esta potencia lleva asociada una complejidad inherente que no se puede evitar, pero que sí se puede enmascarar o adornar, evitando en todo momento que algo que ya es difícil de por sí, lo sea todavía más por haber sido mal implementado (que fue el caso de las Extensiones Manejadas).

Mi primer contacto con el documento que nos ocupa vino de la mano de mi anterior trabajo, el pequeño tutorial de C++/CLI que escribí en su momento. Me surgió una duda con una de las características, y ni corto ni perezoso, pregunté en el foro en inglés del Visual C++.

La respuesta vino acompañada de: “debes leerte el Rationale”, como habitualmente se le llama, aunque más bien la respuesta quería decir otra cosa: “¿cómo es posible que todavía no hayas leído el Rationale?”. Pues ni corto ni perezoso, me puse a ello.

Tras haberlo hecho, comprendí que se trata de un documento de cabecera, que todo programador de C++/CLI o que pretenda serlo debería haber leído al menos una vez. El documento es muy denso, muy técnico, pero conforme va desvelándote los misterios sobre por qué el C++/CLI hace las cosas como las hace y no de otra forma, vas comprendiendo no sólo los intríngulis del lenguaje, sino otros aspectos del CLI y del C++ tradicional que quizás no recordabas o no sabías cómo eran.

El siguiente paso fue decidirme a traducirlo, para compartir con la comunidad un documento tan importante.

Y aquí es donde entra Octavio Hernández, que ya había revisado mi anterior trabajo y con el que había mantenido conversaciones por correo y, anteriormente –sin saber quién era-, en persona en distintos eventos por las Españas de dios. Y lo que iba a ser un trabajo solitario se convirtió en un trabajo solitario… en tándem. Yo traduje una parte, él otra, nos corregimos de forma cruzada, luego fuimos revisándolo todo varias veces y al final terminamos.

Hemos concluido una laboriosa tarea, a veces enormemente difícil, pero al final, con tesón y constancia, la hemos realizado. Porque aunque en un principio pueda parecer trivial traducir este documento de 54 páginas en inglés, ha resultado una tarea ardua y densa pero, al fin aquí está.

El documento original se puede bajar de aquí, y nuestra traducción de aquí. El autor del trabajo es Herb Sutter, todo un hacha en temas C++.

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