Cosas mías

September 22, 2006

Galdós, otra opinión

Dicen que los enlaces están para algo, y aquí demostramos esa veracidad. Como consecuencia de mi decisión de leer a Proust y el hecho de poner un comentario en el grupo de literatura (ver mi anterior entrada del blog), Juan Carlos decidió hacer clic en el enlace que habitualmente aparece en mi firma en los mensajes de correo y noticias… Lo que le llevó a descubrir que compartimos una afición común, aunque él con mucha más intensidad que yo: Benito Pérez Galdós.

Y me puso un correo que no tiene desperdicio alguno, así que con su permiso lo publico aquí, para conocimiento general:

Como he visto que lo lees, quería comentar solamente que descubrí una curiosa errata en La Fontana de Oro, hacia el cap. XL o XLI, cuando se habla de Fernando VII. Por un error del texto hacia el final de un párrafo pone "1823", cuando debería poner "1833", que es el año en que murió Fernando VII. Este error está en todas las ediciones. Aguilar, Alianza, Cabildo de Canarias… (porque parten de las mismas ediciones antiguas). Escribí a la casa de Pérez Galdós y a la editorial del Cabildo (ejemplar donde lo vi por vez primera) para decirlo, y que cotejando el manuscrito (que se converva) saber si es un error de Galdós o una errata de edición que ha perdurado hasta hoy (ésa es mi teoría). Por supuesto, ni se han molestado en contestar, tal como yo esperaba. Finalmente, lo pondré en una entrada de mi blog cuando me quepa.

Sobre el teatro de Galdós: Las obreas basadas en novelas, como Casandra, El Abuelo, La loca de la casa, no son mejores que la novela (aunque Casandra es casi tan buena). De todas maneras, deben leerse Electra y La de San Quintín, las dos más interesantes (hay edición en Cátedra en un volumen, por si no tienes el tomo d eAguilar). El resto, vamos, no pasa nada si uno se lo pierde (de todas maneras, yo me he leído todo Galdós, todo…)

Sobre Halma: este es un descubrimiento que hice tras su lectura hará un año y medio: resulta que Buñuel se inspiró en ella para su Viridiana, y nadie se ha dado cuenta, sin duda porque es una novela muy poco leída y divulgada. Buñuel ya había adaptado unos años antes Nazarín, y era buen lector de Galdós, con lo que es evidente que le quedó el recuerdo de Halma cuando se puso a buscar tema para rodar una película en España, que sería Viridiana. Sin embargo, nadie lo ha advertido nunca (aunque algunos creen que Viridiana es una novela de Galdós, sin duda por su parecido fonético con Tristana y su ignorancia supina…). Finalmente, lo comuniqwuñé a una web cinematográfica americana, para que quedara constancia, y cuando abrí mi blog, lo puse en una de las entradas, para más constancia (el día de mañana saldrán 300 personas atribuyéndose el descubrimiento).

Finalmente, para no cansar, Gregorio Morán escribió hace unos años en un artículo que Ortega Munilla "escribió novelas mucho mejores que las de Galdós". A propósito de esto escribí sobre Ortega Munilla un artículo en mi serie "Autores olvidados" del blog, tras leer la única novela disponible de este autor "que escribió novelas mucho mejores que cualquier de las de Galdós".

Ver que hay galdosianos me anima a poner algún día algo sobre Galdós en el blog, aunque no es lo mío tratar estos temas. Por cierto, Cátedra hizo una edición horrible de La familia de León Roch,  con un estudio vergonzoso en que erratas del texto eran tomadas y estudiadas buscando su significado (el autor del estudio no se dio cuenta de que eran erratas de la edición), aparte de que viene ofrecita con toda una colección de erratas propias inmensas…

Respecto a la errata, en mi edición de Aguilar no lo he mirado -estoy perro-, pero en el Proyecto Cervantes Virtual, sí. Apuntad el navegador a esta dirección, buscad 1823 y e voilà, ahí está el error. Pero mi opinión es la contraria a la de Juan Carlos, y se trata de un error del propio Galdós, porque las digitalizaciones de las obras aquí citadas se han hecho de los documentos originales, aunque podría estar, claro, equivocado.

Literatura de altura… demasiado alta

Filed under: Lecturas, Literatura

Decidí leer En busca del tiempo perdido, de Proust, un tocho que Alianza publicó en siete volúmenes de muchas páginas y yo tengo en dos tomos a doble columna y letra minúscula…

Pues sintiéndolo mucho, no pude llegar a la mitad de la segunda parte del primer libro. Es superior a mi. En un principio fueron esas frases largas, encadenadas a veces sin mucho sentido, y esos párrafos enormes de varias páginas, con cambios de contexto en el centro de los mismos, hasta en medio de una frase.

Añadamos que se trata de una autobiografía encubierta y novelada, pero de una densidad enorme, con vueltas y vueltas sobre un mismo tema, pasar de uno a otro y volver al anterior, con una precisión quirúrgica, una intensidad que si al principio me resultó pesada, luego más o menos interesante -cuando me acostumbré a las frases largas-, al final se volvió de una pesantez soporífera…

En fin, que abanadono, no pienso leer tamaño libro. Y eso que lo he intentado hasta en formato elecrónico, mucho más digerible para mi. Lo siento por los forofos de Proust, y porque será una gran obra, pero a mi me resulta insulsa, pesada, lenta y obsesiva. Sinceramente, no le veo el asunto, para mi Proust muestra que es un indivíduo demasiado obsesivo, demasiado dentro de sí mismo.

Y eso que en el grupo de literaruta (es.humanidades.literatura) me han puesto comentarios tan sabrosos como éstos:

Amelie me dice

Llegará Proust a ser un gran escritor o morirá en su mediocridad…Al final muere; no obstante, la grandeza de su búsqueda…

PS: Después del séptimo volumen me dieron ganas de empezar de nuevo.

Leo dice

Proust te puede gustar o no.  Y eso dependerá de ciertas variables que te afectan como lector en un sentido u otro.

A mí no me gusta Proust porque me parece una ociosa charla pequeño burguesa.  Su estilo, de apariencia culta y refinada, me hace bostezar.

Frozenjourney comenta:

Proust es lo opuesto a Joyce. De hecho, Joyce y Proust señalan los dos caminos de la literatura moderna, pero son caminos opuestos. Generalmente, a quien le gusta Joyce no traga a Proust, y viceversa. Son demasiado opuestos.

Tony Jobim Brazil rescata para mi la opinión de otros contertulios, que cito:

1. Francisco Rodriguez Fecha: Mié 14 ago 2002 18:54

Estoy intentando leer el segundo tomo de En busca del tiempo perdido, llamado A la sombra de las muchachas en flor. Ya leí el primero: Por el camino de Swan.
Con Proust ocurre algo curioso: es un escritor que existe y no existe. Quiero decir: aparece citado en todos los manuales de literatura del siglo XX como uno de sus tres grandes exponentes (junto a Kafka y Joyce), pero aparte esos libros enciclopédicos no existe demasiado para el lector común (y me atrevería decir para el que no es tan común). O me lo parece a mí. Es algo como así como Montaigne, al que todos citan pero nadie lee. Yo llevo cuatro años conectado a estas news y si tuviera que señalar con el dedo a algún amigo patiense como "forofo" de Proust, no podría hacerlo. ¿Hay alguien aquí que tenga a Proust como uno de sus escritores preferidos, que lo lea con placer una y otra vez?

Lo pregunto más que nada (de ahí mi post) para ratificar o confrontar mi opinión sobre Proust, que es la anteriormente escrita (no es un autor muy leído). Lo poco que he leído suyo me parece anacrónico. Personajes pedantes dentro de situaciones sobredimensionadas, frases hiperlargas a veces (por las que se ha hecho famoso), una sociedad meliflua (que uno no sabe muy bien si es una crítica o no; se sabe que Proust frecuentaba mucho los círculos sociales)… Lo confieso: me aburre este hombre, no hay nada en su obra para mí. No soy quien para hacer una crítica sobre su obra pero da la sensación de que no ha envejecido muy bien.

Nadie se ofenda si le gusta mucho Proust, en el fondo doy por hecho que es un gran escritor (aunque a mí no me agrade). Más que nada quería saber si hay algún seguidor incodicional por aquí que pueda señalar por qué le gusta tanto. (No vale ir al Encarta antes, un poco de seriedad, jaja)

Saludos
P.D: Leopoldo, y tú no digas nada, que te conozco…  :) ))

2. De: Ivan Emmler Fecha: Mié 14 ago 2002 20:11

Hola.
Yo he leído el primer tomo de "En busca del tiempo perdido". Ciertamente no andas desencaminado en la descripción formal que haces de su obra: él mismo era un snob de la sociedad francesa de su tiempo y ello está perfectamente reflejado en la primera parte de la obra. Al igual que Joyce y que Kafka, no se puede a leer a Proust con los ojos
de un lector de novela tradicional, puesto que la composición, forma y trama de sus respectivas novelas difiere mucho de la supesta norma establecida. Recuerdo una cita de Albert Camus que decía algo así como "a Kafka hay que releerlo", frase en la que creo que se resume todo.

Luego pienso que es imposible leer de corrido  "Ulises", "El castillo" o "En busca del tiempo perdido" sin aburrirse. Se necesita una especial atención a las situaciones, los diálogos, las expresiones utilizadas por el narrador y los personajes, una predisposición que muchas de las novelas contemporáneas no requieren, y que a pesar de ello resultan entretenidas. Un modo de lectura diferente.

En un prólogo de la edición de Salvat a las tres partes del primer tomo se decía que "En busca del tiempo perdido" "[…] no es una novela, sino un manual de sentimientos […]", y no me parece desacertada la opinión.

En "Combray", por ejemplo, Proust dedica más de una decena de páginas a describir cómo su madre le arrullaba por las noches y cuando crece empieza a abandonar esa costumbre. Es una escena tiernísima, en la que el pequeño Proust sufre una tremenda angustia mientras espera en vano que su madre suba a su habitación a contarle un cuento o a acariciarle
la mano. Esto puede parecer una tontería en la teoría de la novela actual, pero emotivamente lo veo mucho más sólido que algunas descripciones en dos líneas. Hay otros pasajes memorables en "Combray": el desfile de los soldados por la puerta de su casa, la relación entre su tía y la sirvienta y los sentimientos que genera en ésta la muerte de aquélla… son pequeñas perlas sin unidad narrativa dentro de la historia, pero trazadas de una manera magistral, limpia, brillante.

"Combray" es mucho más descriptivo que "Unos amores de Swann". En éste último se cuenta la relación del amigo de la familia, Swann, con una joven chica pertenciente a la alta sociedad, Odette. No ocurre nada más. Sin embargo, uno no puede quedar impasible ante las escenas que se suceden en el "cogollito" (que a veces me recuerda un poco al comportamiento del Patio, sin ánimo de ofender). Los personajes de la alta esfera son representados con una hipocresía que parece natural, con los clásicos chistes snobs típicos de personas engreídas, superficiales, mientras Swann tiene que enfrentarse a todos ellos por el amor de Odette. A medida que avanza la relación entre Odette y Swann, los celos toman las riendas de la vida del hombre, haciéndo insufrible su amor. Hay un pasaje referente a esto de una fuerza impresionante, Swann se dirige completamente cegado por los celos a casa de Odette, esperando encontrarla allí con otro hombre. El sufrimiento, el dolor de descubrir el engaño es tan poderoso, tan sumamente real, que el lector atento sufre cuando Swann descubre la luz de la habitación de Odette encendida, ¡sólo con ese detalle minúsculo!. El gusto de Swann por un tema de Vinteuil, el desencanto posterior, la doble vida de Odette… todo ello es un delirio. Por supuesto, es aburrido a los ojos rápidos. Por eso creo que hay tomar conciencia de que se va a leer a Proust, como se toma conciencia cuando se lee a Joyce o a Kafka (exceptuando quizá, "Dublineses" o "La metamorfosis").

Si se termina la lectura de forma natural, es decir, sin verse obligado, me atrevería a decir que motiva y enseña mucho más que la lectura frenética de un autor moderno.

Ivan Emmler.

Y el propio Tony me dice:

Eso, pasito a pasito, sin prisas como dice una de las opiniones que te he puesto. Si con un libro de este tipo lees veinte páginas un día y dos páginas el siguiente, no pasa nada. Como ya dije aquí o en el foro de ficción no hay que tener prisa para terminar los libros (excepto cuando eres un profesional del ramo agobiado por los plazos de entrega). Si Proust ha sobrevivido hasta nuestros días como un clásico es que sigue siendo leído en mayor o menor medida, aunque ello no significa que tenga que gustar a la fuerza.

O’Flaherty, me da también una referencia para entender a Proust:

No me cansaré de recomendar a todo el que quiera meterle mano a ‘En busca del tiempo perdido’, el capítulo que Nabokov le dedica en su ‘Curso de literatura europea’. En él nos desentraña el sentido de esa obra: nada ocurre en realidad, absolutamente nada, solo son juegos de la memoria de Marcel, que unas veces avanza, retrocede, o da vueltas sobre si misma.

Alguien comenta algo más en el hilo, en Google aquí, pero creo que lo puesto es lo más importante. Lo siento, a todos os lo digo, por las molestias que os habéis tomando, pero no puedo con él.

:-(

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