Roger Penrose – El camino a la realidad
Por fin he terminado estas 1400 paginitas de nada, amenas, divertidas y fáciles de leer, y espero que se note la fina y aguda ironía. Tella le ha dado el nombre de ladrillo, y con razón. Aparte de pesar un potosí y por tanto ser un poco difícil de leer (estos libros los leo en mesa y con atril), el contenido también es pesado, y no poco.
Con la excusa de que cada ecuación escrita en una obra de divulgación divide entre dos el número de posibles lectores de la obra, Penrose no se corta y decide llegar a que el numerador sea cero a la hora de contar el número de sus lectores, literalmente plagando el texto de ecuaciones.
Si quieres entender el libro ve pensando en hacer exactas y doctorado. Como poco. Un curso de cinco años de cosmología tampoco estaría mal como complemento, y mejor todavía añade otro de física cuántica de la misma duración. Y entonces, quizás, entiendas lo que ahí pone. O al menos las partes centrales, porque a partir de la página 200 las matemáticas que trata se salen del bachillerato y casi de cualquier carrera que no sean exactas, aunque al final Roger vuelve al redil y escribe para los simples mortales que sólo tengan una carrera de mates y un doctorado (léase de nuevo la ironía), y eso no siempre.
Y con esto estoy diciendo que no me he enterado un pijo del libro. Bueno, de algo sí. De las primeras doscientas páginas y de partes –no muchas- de los últimos 7 capítulos del mismo. De hecho, de lo único que me he enterado es de lo que ya sabía por otros libros de divulgación. Pero lo he leído de cabo a rabo, con dos cojones (más bien empleando varios fines de semana y algunas tardes después de currar).
Por ejemplo, el capítulo de los twistors es, simplemente, apoteósico. Y no digamos del anterior. El de supergravedad, cuerdas y teoría M ha sido más fácil, más que nada por haber leído con anterioridad el libro de Brian Greene, que si no tampoco me hubiera enterado.
Desde mi punto de vista el autor aprovecha la excusa de las ecuaciones para lucir sus conocimientos. No concibo otra explicación a la enormísima cantidad de matemáticas que hay en el libro, máxime cuando algunas de las demostraciones tienen explicaciones más sencillas y más entendibles y que son las que se suelen encontrar en los libros de texto. Y si añadimos que al final apenas las emplea, deducimos que las 1400 páginas podrían haberse quedado en unas quinientas o seiscientas de mucha mayor calidad. No estoy diciendo que quite las ecuaciones, sino que las explique mejor –y sólo las imprescindibles- y que luego pase a lo interesante.
Señor Penrose, ya nos hemos dado cuenta de que es muy inteligente, de que sabe muchas matemáticas, de que tiene una opinión muy formada en cuanto a la estructura del universo, pero podría haber escrito algo más divulgativo, más en la onda de La nueva mente del emperador (y no es que éste sea fácil). Para leer tratados de mates me compro eso: un tratado de mates.
Lo que sí me ha gustado del libro en su conjunto es que deja bien claro cuando las teorías se salen de lo comprobable y/o razonable y cuando está haciendo juicios de valor. Por ejemplo, cuando habla de la teoría de cuerdas dice que en su opinión (y recalcando el hecho de que se trata de su opinión) no deja de ser un mero conjunto de reglas matemáticas sin mucho sentido. Y luego pasa a explicar la de twistors, que es la suya y en la que él mismo cree… para terminar diciendo que no es más que un mero conjunto de reglas matemáticas…
Y ya que estamos dando opiniones y haciendo juicios de valor, ahí van los míos, sacados de este libro y de mis otras múltiples lecturas y conversaciones con diversa gente.
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La teoría cuántica y la QFE y similares son meros asomos de algo que se desconoce todavía, el tema de las partículas producidas en los aceleradores y todo eso no son más que imágenes y rastros sin sentido, unas estructuras construidas artificialmente en el laboratorio (con el mismo sentido que se crean elementos transuránidos, por ejemplo) y que poco tienen que ver con la realidad, si no son meras imaginaciones y efectos fantasiosos.
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El bosón de Higgs no existe.
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La estructura primordial del universo es discreta, es decir, se debe llegar a un límite inferior a partir de cual ya no se puede descender más, y que podría ser el mundo de los quarks caso de que la teoría cuántica tenga algo de sentido. Y se debe construir una teoría a partir de ahí, a ser posible fuera de las teorías cuánticas.
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La teoría de cuerdas, twistors y similares son meros aparatos matemáticos completamente artificiales que no tienen relación alguna con la estructura real del unvierso.
Y es que el libro me ha hecho cambiar de idea en ciertos aspectos que desconocía. Ahora he visto qué matemáticas hay debajo de todas las teorías nuevas, y ciertamente existen elementos mucho más razonables y bonitos dentro de la matemática que los tomados. Me produce la impresión de que han cogido de la matemática lo que mejor les ha venido a cuento, forzando incluso las cuentas para que cuadren sus cosas. Esas álgebras y esos espacios de Riemann tan irregulares me parecen pillados un poco por los pelos.
En fin, espero estar equivocado.

Coincido contigo, se pasa con las matemáticas. Creo que se puede ser divulgativo sin apabullar tanto con las formulas.
Para divulgador que no simplifica pero que mantiene la claridad en las explicaciones, prefiero a Stephen Jay Gould, aunque su rama, la paleontologia y la evolución, tiene poco que ver con lo que explica Penrose.
De todas maneras, si quieres empezar con otro tocho, que a mi me gustó más que el de Penrose, y que puede ser mas útil para un programador, me permito recomendarte “Gödel, Escher, Bach: Un eterno y grácil bucle” de Douglas R.Hofstadter, Tusquets Editores. EL libro es viejo, del 89, pero todavía lo he visto en algunas librerias.
Comment by Bartomeu — April 20, 2007 @ 8:12 pm
Uis, Bartomeu… me acabas de dar mi siguiente lectura de divulgación en cuanto pueda conseguirlo… Mañana estoy en la librería…
Comment by rfog — April 20, 2007 @ 8:18 pm
Comprueba que no hayan hecho una nueva edición revisada y ampliada. Si es así ya me avisarás.
Comment by Bartomeu — April 20, 2007 @ 8:31 pm
Me lo estoy leyendo ahora y coincido contigo: se ha pasado tres pueblos.
Comment by Palimp — August 22, 2007 @ 10:29 pm
Buenas, me ha parecido de lo más interesante el comentario del libro, aunque no lo he leído, me han dado realmente ganas de hacerlo (el camino de la realidad digo). Cómo funciona este blog? saludos desde la comarca
Comment by Andrés — September 18, 2007 @ 6:18 am
Andrés, perdona la tardanza en aprobar tu comentario… Pero es que el sistema no me ha avisado y lo he visto en la cola de comentarios pendientes de refilón.
Respecto al libro, como no seas un genio o tengas dos o tres carreras como las que cito no creo que te enteres mucho; lo que sí da es idea de lo abstruso y casi carente de sentido de las nuevas teorías, y que el aparato matemático en el que se basan es más que endeble.
Comment by rfog — September 22, 2007 @ 9:05 am
Yo me lei La mente nueva del emperador y quisiera poder hacer lo mismo con Las sombras de la mente y con El camino a la Realidad, si lo pueden publicar o enviarlos por correo les agradeceria un mundo, pq en internet ya tienen en todas las paginas un precio inmenso para mi q soy estudiante de cibernetica
muchisimas gracias de antemano
Comment by levy — November 19, 2007 @ 6:55 pm
Levy, ambos creo que están donde se pueden bajar muchas más cosas en el híbrido entre la yegua y el burro (espero que se me entienda).
De todos modos, “El Camino a la realidad” tiene una cantidad impresionante de ecuaciones y diagramas que no creo que salgan muy bien en formato electrónico.
Como comprenderás, más no puedo ayudarte.
Comment by rfog — November 19, 2007 @ 9:38 pm
Señores, este tipo de libros requiere tener una buena formación matemática para poder entenderlo, de lo contrario resulta un ladrillo por que no lo entienden. Asi que primero deben preparase para abordar este tipo de lecturas científicas que son muy serias.
Comment by Elopezfermat — May 11, 2008 @ 2:29 am
Está claro que para entender este libro hay que tener una buena base previa. Pero la física es la que es, y si se quiere ir más allá de una novela de ciencia ficción las fórmulas son necesarias.
Comment by Jose — June 16, 2008 @ 12:34 pm
Bueno yo lo leí y disfruté mucho el libro. Admito que hay pasajes difíciles, pero creo que no es por exceso de matemáticas. Lo complicado son algunas “explicaciones intuitivas” de resultados matemáticos. Creo que se os olvida que el autor menciona que hay dos niveles, y que uno sencillamente se salte las mates cuando no las entienda. Y más adelante ya las entenderá si sigue tieniendo interés. Personalmente empecé hasta haciendo los “ejercicios” para más adelante limitarme a entender las ecuaciones, e incluso me salté alguna, no creo que haberlas entendido más profundamente me hubiera ayudado más. El mal estudiante se queda insatisfecho si cree que no entendió algún detalle técnico, pero lo importante es entender la estructura general del conjunto, y creo que Penrose aclara lo que ni Green ni otros mindundis aclaran.
Comment by Davius — September 12, 2008 @ 5:09 pm