Henning Mankell: Cortafuegos
715 páginas (mas dos de epilogo del autor) de intenso estrés y emoción, intriga y misterio. ¡Puf! Mankel no escribe nada mal, y sabe cómo mantener al lector en vilo desde el principio al final; hace tiempo que no leía nada tan intenso y tan absorbente que no fuera alguna que otra POMM de ciencia ficción.
Nos enfrentamos a una novela policíaca de corte moderno, ambientada en 1997 en Suecia, y parece ser que Mankell ha sacado a la palestra más veces a Wallander (el detective protagonista) y a su equipo de investigadores en otras obras.
Alguien aparece muerto en un cajero, un par de crías matan a un taxista a golpes. Así comienza todo. Y la trama termina descubriendo una organización de orden mundial para arrasar la sociedad actual (o al menos una parte importante de ella). La novela es bastante original, y no es del tipo "descubre tu mismo al culpable", ya que el autor nos lo va contando todo conforme ocurre, más bien es del tipo "¿cómo es posible que Wallander no se dé cuenta de esto?
Por otro lado aparece el tema informático, pero en un tono comedido y comprensible; tenemos a un crío que es un hacker y a otro hacker que no es tan crío. Y en medio la policía. Y las extrañas muertes. Y los todavía más extraños acontecimientos…
No deja de ser una mera obra de entretenimiento, pero lo que sí es cierto es que consigue hacerlo de principio a fin.
