Duncan Sprott: La Casa del Águila
Libraco de más de 600 páginas, si la contraportada afirma que relata la historia de los Ptolomeos como faraones de Egipto, se equivoca de medio a medio: tan sólo se cuenta la vida de Ptolomeo Soter. Seguro que el que la ha escrito no se lo ha leído.
Otro tema es el comienzo del mismo: el dios Thot en persona es el narrador de la historia, con toda su omnipresencia y omnipotencia… para no desvelar ni imaginar lo que históricamente se desconoce, porque este libro no es otra cosa que Historia contada de forma amena.
Comienza con las últimas etapas de Alejandro Magno como conquistador, en las que Ptolomeo es su catador y escudero. A la muerte de Alejandro, y ya poderoso nuestro personaje, se queda con la mejor provincia en el reparto: Egipto.
Se traslada allí y gobierna, ayudado por los sacerdotes, que son casi quienes lo guían. El núcleo del libro es eso: la vida de Ptolomeo Soter como sátrapa primero y luego como faraón, con todos los problemas tanto domésticos como políticos de su gobierno.
La última parte del libro, muerto ya Ptolomeo, narra todos los desvaríos que se producen durante el inicio del reinado de Ptolomeo Micros, con la muerte del Keraunos, de varios parientes más y la vuelta a Alejandría de Arsinoe Beta.
Narrado como una crónica por el dios Thot, el libro apenas tiene diálogos y es enormemente riguroso con el contenido, tanto que casi es intercambiable con la Wikipedia. La verdad es que si los libros de historia para estudiar fueran como éste, habría más afición a la historia en los escolares, ya que resulta, pese a lo comentado al principio, muy ameno.
