Orson Scott Card: Marionetas de la Sombra
Con algún spoiler.
Más de lo mismo, aunque esta vez algo más coherente. Independientemente de la calidad intrínseca del contenido, la novela, casi igual que la anterior, se lee de un tirón, ya que si de una cosa no se puede acusar a Card, es de escribir mal.
No obstante, considerada dentro de lo que podría ser una novela de política-ficción, deja mucho que desear, ya que al autor se le ve el plumero (más todavía que a Tom Clancy), y se nota en muchos lugares como las decisiones políticas y argumentales están evidentemente orquestadas para que el desarrollo posea una verosimilitud de la que carece, sobre todo el emocionante final, que salvo emocionante no es nada más; ni verosímil, ni coherente, ni nada. Y por fin el malo muere (ya quedaba todo el asunto demasiado estirado para que pudiera continuar viviendo.)
Eso sí, nervios y tensión a raudales.
