Cosas mías

November 18, 2007

Albert Salvadó: La gran concubina de Amón

Filed under: Lecturas

Originalmente escrita en catalán, si en este momento estuviera en mi vena crítica absolutista, diría que la novela es una mierda pinchada en un palo. No porque esté mal escrita, no porque sea de un español (recordemos que Cataluña pertenece a España, y encima su nombre se escribe con ñ), no por ningún motivo concreto; si bien quizás sea una obra bastante buena desde el punto de vista de la literatura en castellano sobre temas egipcios, como obra literaria de ficción deja mucho que desear, por lo menos en lo que respecta al argumento, previsible, carente de originalidad extrínseca (intrínsecamente es un buen argumento) ya que siempre se habla de faraones, grandes generales, etc, exactamente igual que en otras miles de obras. Lo único un poco destacable, y que le da el título, es la preponderancia de las esposas y concubinas en las tramas políticas, tema que ya otros escritores también han explotado hasta la saciedad.

La historia no está mal narrada… si no es por una serie de saltos en el tiempo hacia adelante y atrás bastante pobremente conseguidos, pues hasta que no has leído una buena cantidad de páginas no te enteras de que han pasado varios años… hacia adelante o hacia atrás. El peor salto de todos ocurre durante la muerte de Herihor; si la novela fue premiada en su momento, no quiero ni imaginarme los bodrios que se presentaron simultáneamente… por no pensar otra cosa.

El argumento es uno más de entre los argumentos de las novelas sobre el Egipto faraónico: Ramsés XI hace como que reina pero son sus lugartenientes y su esposa quienes lo hacen, ya que el faraón no brilla ni por su inteligencia ni por su fortaleza; hasta tal punto llega su decadencia que un enviado a Tebas se erige en rey de esa ciudad y de todo el sur. Allí es enviado Herihor para que controle el levantamiento… y se levanta él mismo junto a otro general, Smenedes, que se reparten el primero el poder religioso y el segundo el poder político, a espaldas del faraón. Transcurren los años en uno de esos saltos tan mal traídos y Herihor muere y su cuerpo desaparece… convirtiendo las últimas páginas de la novela en algo medianamente interesante y que revela una trama inteligentemente urdida por el propio Herihor para evitar una nueva guerra cuando él muera. Como es habitual, el autor niega al lector cualquier posible pista para que éste se acerque lo más mínimo a desvelar la trama, y es otro punto más en contra dentro de otros muchos puntos en contra respecto a la calidad de la novela.

Retomando el tema de las ediciones, me repatea mucho que un libro que podría ocupar unas cien páginas se desparrame a lo largo de casi trescientas con un tipo de letra enorme y un interlineado todavía más grande. Como estamos sobrados de papel y éste es barato, pues nada, que el lomo de la novela destaque en las estanterías. En fin, más de lo mismo.

Y es que el libro se lee en apenas dos horas (comenzó siendo una lectura para coger sueño y terminó siendo un aperitivo, continuado con el primer capítulo de Dombey e Hijo –eso sí que es soporífero, por lo menos el primer capítulo).

Como siempre en este tipo de obras, una lectura para pasar el rato sin mayor preocupación.

November 17, 2007

Tom Holland: El Sueño de Tutankamón (El Durmiente de las arenas)

Filed under: Lecturas

Como ya es habitual en el mundo editorial hispano, esta es otra novela a la que le han cambiado el título, y ya no sé si es que los editores piensan que los lectores en castellano somos tan estúpidos como para no entender una referencia más o menos inteligente, o si son los propios editores los que carecen de la inteligencia para darse cuenta de que, ni somos estúpidos ni nos chupamos el dedo. Yo me vuelco por la segunda opción…

Centrándonos en la novela, mis sentimientos sobre ella están encontrados; por un lado me ha encantado ese paralelismo con Las mil y una noches, la forma de encadenar y embeber un relato sobre el siguiente con la misma magia y efecto con que la recién casada embelesaba a su marido, y por otro me repele el casi sin sentido que resulta tanto el principio como el final.

Para centrarnos un poco, como obra de leer no está mal, es entretenida, amena, ligera y hasta casi emocionante si te emocionan las historias de Las mil y una noches. Pero si eres de los rigurosos y de los puristas, seguro que no te gusta. Como yo soy de los últimos, no me gusta, ya que la magia y los poderes sobrenaturales están presentes en toda la novela, de principio a fin.

Y qué parecida es la descripción de los dioses con la de los hombrecitos verdes que tanta rabia me dan, como si la estirpe de los faraones hubiera llegado al fértil Nilo a caballo de una nave espacial; y los poderes y magias ofrecidos no es que sean sobresalientemente originales, más bien son evidentemente evidentes, chabacanos y hasta risibles.

La trama es sencilla: Howard Carter está a punto de desenterrar la tumba de Tutankamón, pero existen ciertos poderes que intentan evitar que lo haga, aunque al final el vencedor es Carter y le son revelados los secretos a través de un manuscrito que es el centro de la novela, y que tan bien imita los cuentos ya citados. Finalmente, junto a su patrocinador, abren la tumba unos días antes de la fecha oficial y se produce un extraño efecto… Días después de la apertura oficial, Lord Carnarvon muere en su hotel a causa de un corte que se produce en la mejilla al afeitarse, aunque la realidad es que el corte se lo hizo en el interior de la tumba durante la preapertura de la misma. Y ahí acaba el libro, dejando abierto el misterio sin resolver de la Maldición de Tutankamón, que tanta tinta ha desperdiciado desde que se produjo el descubrimiento de la misma.

Resumiendo: un libro que añade más leña al fuego sobre el misterio de Tutankamón, como si ya no se hubieran dicho suficientes tonterías sobre el mismo; a pesar de ello, el libro es entretenido y se deja leer.

November 9, 2007

Gillian Bradshaw: El heredero de Cleopatra

Filed under: Lecturas

Otra insulsa novelita de Egipto, aunque bastante entretenida. Cleopatra se ha suicidado, y su hijo Cesarión escapa por los pelos de una muerte segura a manos del ejército de Marco Antonio, que se ha impuesto a los dos rivales amantes de la insigne mujer.

Pues bien, este libro cuenta la hipotética huida de Cesarión y lo que en ella acontece hasta que se pierde como comerciante en las rutas del Mar Negro. Entretenida, ligerita y muy bien construida, aunque demasiado blandengue: desde luego no creo que en aquella época se tratara de esa forma ni a los fugitivos ni a los culpados de traición, pero buen, siempre queda enmarcada como lectura para pasar el rato.

November 8, 2007

Tom Clancy: Órdenes ejecutivas

Filed under: Lecturas

El amigo Clancy nos vuelve a llenar de lo maravillosos que son los EEUU, su potencia aun en plena crisis y la bondad inherente al pueblo americano.

También nos da caña con temas que desconoce por completo, como la efectividad, la forma de contagio y transmisión del virus ébola y un largo, larguísimo etcétera.

Vamos, que es literatura made in usa para consumo USA; aunque eso no quita que se trate de una novela enormemente entretenida aunque desconsideradamente larga (más de 1200 páginas en su edición de tapa dura).

El argumento es bastante previsible en todos sus aspectos, ya que los americanos son los mejores y la tienen más gorda (léase en tono irónico). Partimos del desastre ocurrido en Deuda de honor, y a partir de ahí una serie de países se alían para poner de rodillas a los Estardos Tullidos mediante el uso de armas químicas, un intento de secuestro a la hija pequeña de Ryan, un intento de asesinato al propio Ryan que ahora es presidente de los Estados Unidos, y algunos entorpecimientos internacionales.

Igual que en la anterior, la novela no termina ya que quedan algunos flecos sueltos, imagino que continuados en El Oso y el dragón, de próxima lectura.

Charles Dickens: Las campanas

Esta es la segunda novelita escrita por Dickens para conmemorar las navidades. La primera fue Canción de Navidad, y esta, pues ni fu ni fa, aunque el tema tiene algo que ver con la anterior (pobres buenos y ricos malos), en poco destaca a mi parecer.

November 1, 2007

Charles Dickens: Canción de navidad

Tras tantas películas y bodrios que existen sobre este relato, al final el cuento te resulta un tanto aburrido, pero seguro que en la época debió ser antológico y magistral. No vale la pena contar nada sobre Scrooge que no sepáis.

Get free blog up and running in minutes with Blogsome
Theme designed by Gary Rogers