Cosas mías

January 31, 2008

José Manuel Sánchez Ron: El poder de la ciencia

Filed under: Lecturas, Ciencia, Historia

Está claro que Sánchez Ron no es un buen divulgador. Este es el segundo libro de él que leo, o más bien el primero, ya que el otro, Historia de la física cuántica, lo abandoné al poco de comenzar por su aridez en una pretendida obra divulgativa.

No es que el hombre escriba mal, que no lo hace, pero presupone que tu sabes tanto como él, de modo que, en el libro anterior que he citado y en éste en aquellas partes en las que explica temas histórico-científicos, nos narra los hechos que ocurrieron sin explicar qué significa tal o cual avance o descubrimiento; es decir, meramente se dedica a narrar qué descubrió cada cual, sin entrar en detalles en lo que es tal o cual avance, con lo que, si no sabes ya de antemano qué es la radiación alpha o beta, te quedas sin saberlo, aunque sí aprendas que la descubrió Rutherford.

Aparte de eso, Sánchez Ron escribe muy seco, con grandes saltos de temas entre párrafos o secciones, enlazados con expresiones como “y ahora voy a contar esto” (la expresión no es textual, pero se le acerca), y lo cuenta.

Pero menos mal que no todo el libro es así.

El tema principal del mismo es contar la Historia social, política y económica de la ciencia (siglos XIX y XX) tal y como reza el subtítulo, y, pese a explicar algunas cuestiones con tablas y datos, en lugar de que éstos sirvan de demostración a lo vertido en el texto, el libro resulta, como poco, original y entretenido porque al parecer hay pocas obras de este estilo, y no se le puede achacar al autor falta de documentación, no.

Por ello, las partes en las que cuenta la relación de la ciencia con la sociedad resultan bastante interesantes y amenas, quizás porque no tengan ningún contenido científico ni divulgador… Lo cierto es que el libro se puede leer si nos saltamos la parte histórica y cronológica de los descubrimientos, que resulta demasiado árida e inexplicada.

Einstein y la ciencia ficción. Sánchez Ron dedica un capítulo entero a Einstein y a la influencia tanto de sus ideas como de él mismo en la sociedad. Es un capítulo interesante, ya que intenta, entre otras cosas, demostrar la no influencia directa en ciertos movimientos sociales, políticos y culturales sobre los que habitualmente se piensa que Einstein influyó. Entre los que sí tuvo una enorme influencia fue en la ciencia ficción, creando una nueva línea y matando a la antigua; sin embargo, tan sólo menciona brevemente ciertos relatos de Hoffman. El análisis es, evidentemente, parcial y carente de profundidad… ¿Está el resto del libro en la misma situación que el tema tratado? Esperemos que no.

Einstein en España. Einstein visitó España –Barcelona, Madrid y Zaragoza- en 1923. Posteriormente se le hizo una invitación formal para que se quedara aquí como catedrático en Madrid; si bien lo primero es conocido, lo segundo no lo es tanto, y Sánchez Ron nos lo cuenta de forma magistral… Qué buen argumento para una ucronía: Einsten, aparte de aceptar (que realmente lo hizo), viene y crea en España lo mismo que se creó en Estados Unidos unos años después. ¿Qué hubiera sido del mundo si Franco hubiera tenido la bomba, etc.?

Desde luego hay dos capítulos que, pese a lo árido de la obra, son geniales, y quizás sean el centro y motivo del libro. El primero trata sobre la ciencia alemana desde la Primera Guerra Mundial hasta la Segunda, y en el otro nos cuenta el Proyecto Manhattan visto desde una perspectiva política y social, continuando luego con temas como la Guerra Fría.

Otro capítulo a resaltar es el de la evolución del ADN… Y volvemos a reiterar que la explicación divulgativa apenas es comprensible, pero la explicación social y política sobresale… y aterra en cierta medida.

El tema ecológico lo resuelve –qué pena- en unas breves páginas finales

January 29, 2008

Gregory Benford: Cronopaisaje

Yo no sé si Miquel Barceló es tonto o se lo hace, pero el que lea la edición de Ediciones B lo lleva claro si antes le echa un vistazo a la introducción hecha por este hombre: con leer dicho prefacio y las últimas 50 páginas es como si hubieras leído completamente el libro. Qué afán por desentrañar los argumentos de las novelas, parece que lo haga a propósito, y si encima el libro no brilla precisamente por la profundidad de su trama, pues te encuentras con que el amigo Barceló te ha desvelado el 95% del mismo en su tonta introducción. Lo odio.

El libro no está mal, pero es flojo y previsible. Yo de hecho esperaba otro final más apoteósico. Carece del gancho de otras de sus novelas, y el poco que tiene se pierde en ese final tan deslucido.

La acción se lleva en 1962 y 1998 simultáneamente, la gente del 98 intenta enviar a la del 62 información a través de los taquiones para que eviten los problemas ecológicos que están padeciendo. Y todo el libro se pasa en eso, con descripciones paisajísticas típicas de una novela decimonónica, y muy poca acción. Lo más interesante de todo es ver la forma de vida de los científicos, con sus preocupaciones y sus inquietudes. Y poco más.

Si piensas leer el libro, detente aquí, si no te importa, sigue leyendo.

Yo esperaba un final algo más impactante, pero no el de la bifurcación del universo en dos cuando se produce una paradoja, y que encima Gordon lo sienta en sus entrañas. El que haya leído el libro reconocerá que mi final propuesto es mucho mejor: Imaginemos que Gordon ha interpretado correctamente lo que le envían desde 1998, y a causa de ello la ciencia biológica y de pesticidas avanza lo suficientemente rápido como para que los problemas ecológicos que se están produciendo en 1998 se deban al envío de la información, creando la paradoja argumental de que si se hubieran estado quietecitos no tendrían los problemas que ahora tienen. ¿Es mejor o no?

January 25, 2008

¿Por qué mienten las editoriales?

Filed under: Verne, Jules

Hace unos días ha aparecido en los quioscos una nueva colección de Julio Verne, que pretender ser la obra definitiva sobre el insigne autor, lo cual es, ciertamente, falso.

La primera mentira: la portada no es la original, sino que es una portada que se le parece mucho… pero sin ser la original.

La segunda mentira: No están todas las ilustraciones. Faltan los mapas y las que aparecieron en lámina en la edición original.

La tercera mentira: No ponen ni el traductor, ni siquiera dicen si se trata de la primera traducción… Más bien se trata de cierta traducción que circula por estos mundos de dios bastante mal hecha y que todas las editoriales reproducen.

La cuarta mentira (que lo mismo no lo es): Por lo que he podido ver en el folleto, tan sólo van a reproducir seis de las portadas originales, que seguro repetirán en todas las obras…

Mi recomendación: no la compren. A ver si aprenden.

Para realizar la comprobación, sólo hay que ir a http://jv.gilead.org.il/rpaul/Cinq%20semaines%20en%20ballon/ y comprobar las ilustraciones. Para las portadas, el tema tampoco está muy lejos.

¿Se piensan que somos tontos, o qué?

January 24, 2008

Tom Clancy: Los dientes del tigre

Filed under: Lecturas

Asistimos a lo que pienso es la creación de una nueva serie, o una segunda saga tipo “Jack Ryan”, ya que el personaje principal es… Jack Ryan hijo. El padre ya no es presidente, está retirado y en la novela aparece en referencia respecto a su hijo, que se enrola en una nueva organización secreta que no existe oficialmente, tan secreta es que ni siquiera tiene financiación estatal, ya que obtiene el dinero necesario para desarrollar su actividad gracias al manejo de la misma información privilegiada que usa para sus funciones, que no son otras que las de devolver ojo por ojo y diente por diente las acciones terroristas.

De muy reciente creación y fundada por Jack Ryan padre, enrola a un marine y a un oficial del FBI como asesinos a sueldo para realizar las tareas y que, fíjate tu qué coincidencias, son dos primos gemelos de Ryan hijo. Mientras que se entrenan en su nuevo oficio, Jack investiga a un posible financiador de terroristas. Y ocurre lo insospechado: ocho individuos atentan contra gente normal en cuatro supermercados, acribillando a la gente hasta que son abatidos por la policía o por otros ciudadanos.

Y entonces los chicos salen de caza, y matan a cuatro de los terroristas que habían organizado el cotarro, con armas un poco de ciencia ficción. Y la novela termina.

El libro es malo (es decir, es más malo de lo habitual en Tom Clancy), quizás por la poca calidad de la traducción, aunque parece ser que Clancy ha aprendido la lección: aunque es largo (pero no tanto como los tres últimos de la serie de Jack Ryan), tiene mucha acción y poco pensar, y casi termina sin terminar. Da la impresión de que no es un libro de Clancy, como si hubiera cambiado de negro

January 16, 2008

Tom Clancy: El oso y el dragón

Filed under: Literatura

Otra gran obra de nuestro amigo, ambientada en Rusia y China. Ryan sigue siendo presidente de los Estados Unidos, esta vez electo, y se enfrenta a un serio problema: China va a atacar a Rusia para conseguir ciertos recursos recién descubiertos en Siberia. Pero Rusia no es lo que era, así que finalmente tienen que pedir la colaboración de los Estados Unidos.

Aunque la obra comienza con un atentado en Moscú, y sigue con la muerte de un diplomático del Vaticano en China, el eje central de la misma es el narrado en el párrafo superior, y como ya es habitual en Clancy, el texto se alarga demasiado aunque a simple vista no le sobra nada si no son esas introspecciones bastante absurdas de los personajes, y las no menos absurdas explicaciones técnicas.

Por lo demás resulta una novela entretenida aunque de desarrollo un poco lento, lo que a veces hace que te aburras un tanto.

Si no me equivoco, con esta termina la serie Jack Ryan, y aunque en otras series como OP-Center aparezcan personajes relacionados, nuestro personaje desaparece como personaje central. Y es que no podía ser de otra manera: Tom Clancy ha tratado todo lo tratable en cuanto a política ficción. Ha luchado contra todos los países, se ha aliado con todos los aliables… y como no haya un cambio político global dentro de poco, se ha quedado sin enemigos si no quiere repetirse… Aunque podría faltarle la lucha contra una invasión extraterrestre.

Me gustaría resaltar la evidente diferencia entre las acciones de guerra llevadas a cabo por Estados Unidos en la novela y las que hace en la realidad. En la novela nunca se equivocan, nunca hacen nada malo y siempre ganan… En fin.

January 13, 2008

Charles Dickens: La pequeña Dorrit

Con esta novela he hecho un experimento. Por un lado tengo la versión completa de setecientas páginas a doble columna y por el otro la versión seriamente mutilada que está disponible en LibroDot. He leído ambas de forma continua, es decir, primero he leído un par de secciones de la versión mutilada y luego he seguido el libro original hasta llegar a lo cubierto por el anterior.

¿El resultado? El más evidente es que la versión resumida no omite nada que impida el comprender la obra, aunque a veces la mutilación llega hasta a presentar a Dorrit con una hermana menos y a saltarse escenas completas que, si bien no son imprescindibles, sí que se echan en falta a la hora del ambiente novelado. También he detectado que quienquiera que haya hecho la adaptación, tenía prisas por terminar, ya que abundan más escenas eliminadas al final que al principio, quitando algunas bastante interesantes y que se resuelven con un plumazo.

La novela no está mal, es lo típico de Dickens y, como siempre, el humor está presente en según qué escenas. Otro tema común son las casualidades. Qué curioso que la casa se derrumbe justo en el momento oportuno, o que las herencias se pierdan y se ganen de igual forma que uno se toma un vaso de leche por las mañanas.

Lo único achacable es que la novela es demasiado lenta, como siempre.

January 6, 2008

Isaac Newton: Principia Matematica

Filed under: Lecturas, Ciencia

Una desilusión, vamos. Sí. Yo que quería ver el tema de las fluxiones de la pluma original y me encuentro que el capullo de Hawking no ha publicado los apéndices finales, sino que sólo están los tres libros de los Principia, que son completamente incomprensibles, por lo menos para mí. Y resulta que el tema de las fluxiones está explicado en uno de esos apéndices.

El libro es la máxima expresión de la geometría; se explican cosas de dinámica de fluidos, de cinemática, de movimientos orbitales… con geometría, medición de segmentos y poco más. Ciertamente descorazonador, porque no he entendido absolutamente nada de nada, tan poco, que muchas veces simplemente he pasado las hojas casi sin mirarlas. Lo único comprensible han sido las primeras páginas del tercer libro; lo demás, completamente abstruso.

January 5, 2008

Charles Dickens: Una historia de Inglaterra para los niños

Si bien José Méndez (el comentarista y traductor de todas sus obras) critica abiertamente este libro porque carece del rigor adecuado para tratarse de un libro de historia, lo cierto es que se equivoca en todos sus análisis. Claro que el tono es melifluo, claro que aplica juicios de valor, claro que hace todo lo que dice: es para niños, no se puede contar la historia de un país a niños de forma rigurosa y exacta.

Tampoco critica la casi ausencia de fechas, ni tampoco que de lo único que habla es de reyes y de lo que hicieron sin ocuparse apenas de otra cosa. Tampoco que la historia acaba con Cromwell, resumiendo en apenas dos páginas la genealogía hasta la época del autor, como si tuviera prisa en acabar.

El relato es bastante pesado de leer, está lleno de diálogos inventados y ciertamente no debe ser muy imparcial, pero lo cierto es que Dickens no tiene pelos en la lengua y no se corta de calificar a un rey de cruel y asesino cuando así cree que debe hacerlo. Quizás por eso acaba unos doscientos años antes de su época.

January 4, 2008

Roger Penrose: Lo grande, lo pequeño y la mente humana

Filed under: Literatura, Ciencia

Un libro un tanto atípico, consta de tres capítulos escritos por el autor en los que explica su visión de la física cosmológica actual, de la teoría cuántica, y su controvertida teoría sobre la indecibilidad de la consciencia, esta última ampliamente criticada por casi todo el mundo. Luego le siguen tres comentarios de tres científicos (Abner Shimoni, Nancy Cartwright y Stephen Hawking) contrarrestando dichas opiniones y, finalmente, la respuesta de Penrose, seguida de dos apéndices del autor.

En primer lugar, el libro resulta excesivamente difícil debido a que las explicaciones están demasiado condensadas y son en exceso difíciles para un lego. Las respuestas de los otros científicos no es que sean más clarificadoras, más bien todo lo contrario, aunque la de Hawking se libra. Y la contraofensiva final de Penrose digamos que, simplemente, no se entiende y encima se va por los Cerros de Úbeda.

Bastante malo, demasiado difícil, y no es que los libros de Penrose sean fáciles, pero este se lleva la palma (excepción hecha, claro está, de su Camino a la realidad), realmente pienso que no vale la pena leerlo, ya que no aporta nada nuevo si se han leído sus dos obras anteriores: La nueva mente del emperador y Las sombras de la mente.

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