Henry E. Dudeney: Los acertijos de Canterbury
Considerado como un clásico (quizás porque se escribió a mediados del siglo XIX), la realidad es otra: muchos de los acertijos son irresolubles por sí mismos, otros requieren una cantidad de tiempo irreal para su resolución (el mismo autor lo dice) y otros más simplemente están basados en la combinatoria que en otra cosa.
Hay más del tipo reordenar cosas, partir o trazar rayas sobre superficies que matemáticos.
