Raymond Smullyan: ¿Cómo se llama este libro?
Tercera entrega de los Desafíos Matemáticos, libro más que de mates, trata de lógica y resulta bastante aburrido y reiterativo, ya que absolutamente todos los acertijos son exactamente el mismo: Se dice una o varias frases y hay que adivinar la identidad o verdad de las mismas. Es decir, ya sea en la isla de los caballeros que siempre dicen la verdad y escuderos que siempre mienten, o en la de los hombres y monos, hombres y zombis, o los fabricantes de cofres Bellini y Cellini, casi absolutamente todas las proposiciones versan sobre lo mismo. Hay que adivinar quién es quién aplicando la lógica formal sobre las proposiciones expuestas (en general entre una y cuatro).
Aunque los acertijos se van complicando un poco conforme llegamos al final, ciertamente si asignamos los términos a proposiciones formalmente lógicas la resolución consiste en resolverlas, ya sea por inducción ya por deducción… sobre todo empleando casi únicamente el silogismo hipotético (ya saben: p implica q), la identidad y la o exclusiva.
Lo único destacable son las aproximadamente últimas cien páginas de las casi cuatrocientas del libro. En ellas el autor nos cuenta varios chistes de matemáticos y lógicos, y termina el libro con una explicación bastante abstrusa sobre el teorema de Gödel.
