Cosas mías

December 23, 2008

Herbert & Anderson: Leyendas de Dune

 

La Yihad Butleriana

La Cruzada de las Máquinas

La Batalla de Corrin.

http://es.wikipedia.org/wiki/Dune:_La_cruzada_de_las_máquinas

http://www.ciencia-ficcion.com/opinion/op00806.htm

http://www.ciencia-ficcion.com/opinion/op01100.htm

Atención: aunque no voy a contar el argumento, sí que voy a expresarme libremente, por lo que es casi seguro que desvele partes del argumento. Avisado estás.

Históricamente dentro del universo de Dune nos encontramos en el punto en el que las máquinas llevan dominando a la humanidad más de mil años, y existen unos pocos planetas libres que resisten tenazmente la dominación. La serie narra la guerra que estos seres humanos libres hicieron contra las máquinas y su victoria final sobre ellas.

Argumentalmente, la serie es muy floja y se encuentra demasiado artificialmente alargada, ya que la guerra pudo haber terminado mucho antes. Los autores ponen como pretexto la blandura del gobierno libre unificado, pero la solución adoptada al final es la que podrían haber tomado al principio, ya que las justificaciones para llevarla a cabo son idénticas al primer paso: esterilizar la Tierra. Pero no, los autores se entretienen en tramas sentimentales, alargamientos políticos y otras zarandajas difícilmente sostenibles por sí mismas. No obstante, y pese a lo reiterativo del argumento, los tres tomos se dejan leer sin problema.

Y es que, aunque sean pésimos literariamente –ya entraremos en ello-, el argumento deje mucho que desear, y se encuentren casi pre-digeridos; no obstante los autores son unos magos en el mantenimiento del suspense y en narrar, y te obligan a continuar leyendo pese a los bufidos mentales.

El tema de los Titanes es, por decirlo brevemente, completamente obviable y lo que es peor: infantil y trasnochado. ¿Qué hacen esos seres ahí metidos con calzador? No tienen justificación argumental tecnológica, y encima la poca que tienen es completamente irreal y absurda… Simplemente, no me cuadra algo así dentro del universo de Dune. Aparte de eso son tan abstrusamente criminales y genocidas que están completamente fuera de lugar. De hecho, en ninguna otra novela de todas las precuelas y postcuelas que han hecho se vuelven a nombrar, lo que no ocurre con otros aspectos en la trama que mantienen cierta consistencia.

Abundan los errores argumentales internos, contradicciones evidentes, y no digamos ya absurdos del tipo de los poderes mentales de las pre-Bene Gesserit, casi comparables al tema de los Titanes. Un ejemplo de contradicción: La mujer de Vorian Atreides primero toma especia para alargar su vida pero luego no la toma porque muere nonagenaria. Y de otro tipo: Xavier Harconnen llega a visitar a su familia pero no puede centrarse porque no puede dejar de pensar en la Yihad. Sin embargo, en el siguiente párrafo (tras un corte en un mismo capítulo), el ir a su casa y ver a su mujer periódicamente significan su salvación mental ya que puede olvidar, por unos días, la guerra. ¿En qué quedamos?

El problema no es que haya este tipo de contradicción (que son hasta habituales en una obra tan larga, ya que los tres tomos son una única novela), sino que lo haya página tras página y capítulo tras capítulo. Si a eso añadimos las repeticiones y reiteraciones digestivas para recordar al lector desmemoriado por qué el personaje está haciendo lo que está haciendo en ese momento, la lectura puede llegar a ser bastante tediosa en muchos momentos.

También hay muchos fallos temporales y de sincronización. Unas veces un viaje a Dune dura varios meses (muchos) y otra tan solo un mes (hablamos que parten de un mismo lugar, evidentemente). En otros momentos se produce una sincronización temporal que no se puede dar. Si a eso sumamos que la duración de los viajes entra en dura contradicción con la serie original, la lectura resulta bastante desencantadora. Los efectos relativistas brillan por su ausencia, y los autores no cuentan nada sobre los motores ni lo que hace a las naves viajar, y es que ellos mismos deben conocer que en eso Herbert se equivocó: para que haya un imperio unificado las comunicaciones deben ser fluidas, pero para que sean fluidas debe existir algún tipo de viaje más o menos instantáneo… con lo fácil que hubiera sido que existiera una especie de pre Cofradía Espacial (quizás naves robóticas capaces de controlar el pliegue espacial), pero no, se debe tomar el camino difícil e imposible lógicamente para que se puedan contar ciertos hechos ocurridos con Norma Cenva… que muy bien podrían haberse contado de otra forma.

Un tema a mi modo de ver muy bien llevado es el de la traición Harkonnen que justifica la enemistad entre Atreides y Harkonnen en los siguientes libros. Ciertamente pilla al lector por sorpresa y no es lo que se imagina.

No obstante, pese a todo esto, y eso es lo extraño de la serie, se deja leer de forma agradable y entretenida. No esperes, eso sí, ni fuertes emociones ni florituras argumentales o literarias.

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