Junto a Viaje al centro de la Tierra quizás sea la más fantástica de todas las novelas de Verne, no obstante justificable dentro de los Viajes Extraordinarios, ya que sirve como excusa para contarnos cosas sobre astronomía; si en De la Tierra a la Luna y Alrededor de la Luna Verne no sale del sistema Tierra/Luna, en esta novela llega hasta Saturno, contándonos lo que se sabía en la época.
Entretenida, interesante, quizás un poco infantilizada como casi todas sus obras, el interés está centrado en el propio viaje en sí, cómo son capaces de sobrevivir al mismo.
También se ha comentado que es una de las obras más antisemitas de toda su producción; aquí nos presenta a Isaac Hakkabut , fiel estereotipo del judío avaro, prestamista y ladrón.
También toca de lleno otros temas típicos y tópicos, como la idiosincrasia del grupo español (que vende Ceuta a los ingleses), bailaores y gandules, así como los hijos de la Pérfida Albión, verdaderos estereotipos del inglés seco, rigorista y formalista, pagado de sí mismo. Pero también predominan los nacionalismos rusos y franceses.
Vamos, todo un dechado de corrección política y social, plenamente educador para los adolescentes medioseculares y finiseculares del XIX. Casi nada.